miércoles, 1 de julio de 2015

Sonic Adventure DX: Director's Cut



The Notorius B.I.G. (the Cat)
Parece que tengo cierto gusto por juegos polarizantes y es que Sonic Adventure es uno de esos juegos a los que la gente ama de cabo a rabo u odia con todo su corazón. Con la (otra vez) rara aparición de Sonic en una consola de Nintendo, Sonic Adventure nos cuenta la típica historia de Sonic contra Eggman pero con varios elementos añadidos: primero la criatura de la portada, Chaos, un ser de agua que a lo largo del juego muta y toma distintas formas para derrotarnos, la presencia de una civilización ancestral de equidnas de la que Knuckles proviene y que el juego incluye varios modos de juego limitados a cada personaje. La idea es que Eggman quiere usar a Chaos para absorber el poder de las esmeraldas y así conquistarlo todo pero la cosa se le acaba yendo de las manos y les tocará a nuestros héroes salvar la situación. Ojalá fuera así de fácil: en la campaña de Sonic manejamos al titular erizo azul en niveles típicos de velocidad y plataformas, en los niveles de Tails hay que hacer lo mismo pero llegando antes que Sonic (sí, hay que pasar al "ser más rápido del mundo"), los de Knuckles consisten en buscar con un radar fragmentos de la esmeralda maestra que se fragmentó, con Amy tenemos muy pocos niveles de escapar de un robot que nos persigue y dos nuevos personajes cambian el estilo de juego a algo mucho más diferente. Con el robot E-102 Gamma debemos realizar sencillas misiones de tiroteo fijado luchando contra nuestros hermanos hasta lograr ser liberados y volver a nuestra vida de pájaro feliz y con el infame Big the Cat debemos pescar a la ranita Froggy que los malos quieren solo por haberse tragado un fragmento de la esmeralda maestra al parecer. Antes de hablar de la jugabilidad de estas secciones quiero mencionar que completar las historias resulta en la historia final, donde Super Sonic se enfrenta a un Chaos gigante que ha inundado Ciudad Central y debemos derribarlo al más puro estilo Super Sonic. A lo largo de la historia nuestros personajes pueden acumular mejoras opcionales que les potenciarán las habilidades: Sonic obtiene más velocidad, Tails más resistencia en el aire, Knuckles nudillos de hierro, Gamma un platillo que vuela cerca de él y Big un flotador. Y olvidé que obtiene Amy, aunque teniendo en cuenta los pocos niveles que tiene, no será nada crucial. Fascinante.

Las fases de Sonic son probablemente las mejores y las más estándar, las más dignas de un juego de Sonic, y las de Tails son como un desafío aumentado de estas al luchar contra el reloj y Sonic, aún si no tiene tantas como él. Las de Knuckles son solo divertidas a ratos y a veces el radar resulta frustrante. Es fácil pasarse veinte minutos en una sola fase de Knuckles, por eso las de él están reducidas en cantidad pero por suerte su radar no es tan malo como lo será en Sonic Adventure 2. Las de Amy son aburridas y breves, así que tienen una ventaja que anula su negativo y las de Gamma son interesantes en concepto pero contienen bosses decepcionantemente fáciles. Y las de Big no son tan malas como todo el mundo dice. Sí, puede que internet adore mitificar el tedio que suponen las fases de Big en Sonic Adventure, pero para alguien que disfruta de los juegos de pesca, los niveles de Big no son ni de lejos la peor parte de Sonic Adventure, ese honor va primero al mundo abierto entre niveles que cuándo quiere puede ser críptico a la hora de señalizar la forma de acceder al próximo nivel, algo que solo empeora cuándo el mapa empieza a expandir su alcance con la jungla (que le den a la jungla, sinceramente), haciendo que la bola roja que te indica el camino se vuelva retrasada mental justo en el momento que más la necesitas. El segundo peor elemento del juego es que haya un segundo juego dentro de este en la forma del jardín de Chao, dónde los puedes criar con animalitos para participar en carreras. Lo de criar chao como si fueran tamagotchis es demasiado adictivo y te puede distraer del juego principal, y aunque SEGA expande sus elementos en la secuela, es un crimen que nunca decidieran convertir el jardín chao en su propio juego completo, que muchas veces resulta más divertido que el juego principal. Más lejos de eso, el juego que ofrecen los niveles de pesca de Big me resulta uno relajante en contraste con la veloz naturaleza de Sonic en general: Sonic se pasa todo el tiempo corriendo por ahí y el juego está lleno de resortes que disparan tu velocidad, por lo que está bien poder sentarse y disfrutar de la música mientras pescas. Pero debo ser el único, porque mucha gente cree que la simple presencia de algo distinto en un juego que no te obliga necesariamente a jugar estos niveles, hace de este el peor juego del mundo. Puede que tengas que jugar a la "aburrida pesca" si quieres desbloquear el final cliché de la historia con Super Sonic, pero por un solo nivel dónde un erizo antropomórfico es super saiyan, creo yo que no te merece la pena, compañero. La banda sonora es tan excelente como siempre pero los gráficos que eran buenos por la época han envejecido de forma muy pobre y más de una expresión logrará sacarte más de una risa por su mero nivel de absurdo acumulado en expresiones faciles robóticas que no pegan con el doblaje. El otro añadido infernal es la voz de Tails, que perforará una nueva entrada en tu tímpano con la finalidad de que no te olvides de él y las transiciones cómicas de este juego, cada una de ellas dignas de ser un meme al igual que la mayoría de transciciones en Sonic Adventure ¿Y de dónde le viene lo de DX: Director's Cut? Pues el juego fue relanzado para Gamecube y PC con, al parecer, gráficos mejorados y desde entonces ha recibido tantos relanzamientos en otras plataformas que si nos quedásemos aquí a nombrarnos a todos perderíamos unos valiosos minutillos de nuestras miserables vidas.

El gran problema que divide a muchos fans reside en que Sonic Adventure quiere oferer tanto y tiene tan pocas ideas pulidas que muy pocos ven al juego como una experiencia completa, sino más bien como un puzzle incompleto y unido de mala manera por la trama compartida de los personajes. Eso y la presencia de bugs y errores y la aversión de algunos por poner a Sonic en un plano tridimensional convierten a este título en un curioso caso de fans que no saben lo que quieren. Hay quiénes aman la variedad y la aplauden, hay quiénes no saldrían de su búnker de la Genesis y prefieren negar la existencia de Sonic más allá de su época de oro. Pese a que este juego es un mineral en bruto en muchos aspectos, un servidor lo ha disfrutado la mayor parte del tiempo y por lo menos me he podido echar unas risas ante el doblaje y la interpretación de los actores. Los bosses son irrisoriamente fáciles y la trama es genérica incluso para Sonic, y Chaos al final no aporta nada nuevo a la fórmula, pero os garantizo que aún así se puede disfrutar de este juego, que es como ver como gatitos caen y se dan golpes en vídeos caseros: cruel y curiosamente entretenido. Por eso le daré un "Gato morado con obesidad mórbida" sobre un millón: Big the Cat es un tesoro para la humanidad, quién opine lo contrario debe ser ejecutado y este juego es muy malo pero muy entretenido, una combinación que habrá idiotas que no puedan entender y que seguirá llevando a la gente de internet a discusiones banales sobre "qué hace a Sonic bueno". Si no has jugado a este juego no te pierdes nada, y si lo has jugado estarás entre un porro más o pegarte un tiro en la cabeza, y déjame decirte que no existe diferencia alguna. Amodio este puto juego.

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