martes, 28 de julio de 2015

Castlevania: Lords of Shadow: Mirror of Fate



Castlevania: Demasiados Subtítulos
Hará cosa de unos años, Konami consultó con un pequeño estudio español hacer un reboot de Castlevania: la franquicia llevaba unos años en mal lugar y por una trama complicada y demasiados juegos esparcidos en demasiadas plataformas, era difícil atraer a nuevo público. El resultado fue Lords of Shadow, una serie moderna que ignora por completo el canon establecido en los juegos anteriores por hacer la trama más comprensible y sencilla. Uno de los cambio grandes es que ahora Trevor y Simon no son tatarabuelo y tataranieto, no, ahora son padre e hijo y Trevor también es, simultáneamente otro personaje de una forma dolorosamente obvia. Sin mucha sorpresa, muchos puristas de la franquicia ven este reboot como un insulto y una aberración, y aunque es verdad que no he jugado a tantos Castlevania como debería, sigo considerándome un fan y alguien que disfruta jugando cualquier juego que la saga me ofrezca (a excepción de Simon's Quest, claro está). Para mí la decisión de hacer una trama más épica incluso pero más fácil de entender es algo que me gusta y de lo que estoy a favor y defiendo con ganas y una sonrisa, el problema viene cuándo la historia con un aire más "clásico" proviene de un spinoff y no de un título principal. Lords of Shadow tiene dos títulos de PS3, PC y 360 en los que manejamos a Gabriel Belmont y a Drácula, quiénes son el mismo según tengo entendido. Al parecer en el primer Lords of Shadow llevamos a Gabriel, el primer Belmont según la cronología y árbol genealógico de la saga LoS (en la trama original el primer Belmont históricamente es Leon), quién nota una aura de maldad rodeando su villa y desobedeciendo el consejo de un grupo de sabios, va a investigar por su cuenta, convirtiéndose en el proceso en el príncipe de la oscuridad, el conde Drácula. En la secuela de este título manejamos miles de años después a Gabriel, que ahora es Drácula en un mundo futurista sumido en el caos cuándo los "buenos" lo reclutan ya que se avecina un mal que solo un malvado puede parar. Sí, la trama de este segundo LoS suena a pura basura, pero entre ambas historias hay un pequeño lapso de unos miles de años, así que hay terreno para producir miles de juegos, y Mirror of Fate es uno de ellos, aprovechando para volver a las raíces únicas y bellas de Castlevania en el que es el mejor título de esta extraña trilogía postmoderna de Castlevania. Antes de empezar a contar la historia quiero aclarar que controlas los personajes en tres capítulos desordenados cronológicamente pero yo narraré la historia con la que uno concluye. 

Resulta que tras la desaparición de Gabriel, su hijo Trevor decide investigar el asunto por sí mismo tras mandar a su mujer y su hijo lejos a que se refugien para que no mueran. Desafortunadamente, unas bestias acaban pillándoles y solo Simon, el hijo de Trevor logra escapar. Mientras todo esto ocurre, Trevor atraviesa complicadas y mortíferas trampas en el castillo de Drácula hasta alcanzar al propio príncipe de las tinieblas. Por alguna razón solo Trevor reconoce que el nuevo Drácula es su padre y decide acabar con su miseria, pero no es rival para el conde, que lo mata, solo para darse cuenta de que acaba de matar a su hijo, por lo que lo encierra en un ataúd y le convierte en vampiro. Sí, en Lords o Shadow, resulta que Alucard es Trevor Belmont convertido en vampiro. Patético, aunque algo de ello me gusta. En todo caso, cuándo Trevor ve que ahora tiene otro nombre e identidad y que han pasado tantos años que seguro que su familia y amigos ya anden muertos, el recién bautizado como vampiro decide escapar de su ataúd y tratar de dejar de ser un esclavo de Drácula, pero mientras escapa ve que alguien a entrado en el castillo, y esta vez es humano. Un hombre adulto, atractivo, con un parche en el ojo, barba y melena roja y armado con un látigo. No hay duda: ese es Simon tras haber sido criado por los bárbaros. Tratando de que su hijo no le vea así, Alucard lo va ayudando desde las sombras hasta que padre e hijo logran luchar juntos contra Drácula y aparentemente vencerlo. Digo aparentemente porque si completas el juego al cien por cien desbloqueas un final alternativo que sirve de homenaje a los Castlevania clásicos en el que Simon observa desde lejos mientras en el horizonte, el castillo se hunde, haciendo que si este es el final verdadero y canon, todos los eventos en Lords of Shadow 2 son una simple historia alternativa. Además de todo esto, la historia que estoy narrando se cuenta al revés: primero manejamos a Simon, luego a Trevor convertido en Alucard y luego a Trevor antes de ser Alucard. Además de que llevamos a Gabriel en el prólogo pero es tan breve e innecesario que no merece ni ser mencionado.

Lords of Shadow: Mirror of Fate tiene el privilegio de querer volver a la fórmula de los Metroidvania, y es que si bien no hay tantos elementos de RPG como estamos acostumbrados, hay coleccionables muy bien escondidos y uno en particular que hará sonreír hasta al más serio de los jugadores y que me guardo en secreto para animar a que más gente compre y juegue a este título. Además, hay tres dificultades como es de esperar y todas cumplen bien su función, además de que estoy seguro que se desbloquea una cuarta mayor dificultad para los que necesiten algo más que difícil, pero personalmente la dificultad no viene del juego en sí sino de que a mayor dificultad más preciso tendrás que ser en los combates y pasarás a sentir que juegas a Operación, sustituyendo al señor que debe ser operado y al que sacarle partes del cuerpo por monstruos gigantes y hermosamente repulsivos. Si bien en todos los sentidos es un Castlevania de exploración libre, hay algo que no puedo perdonar: puzzles. Sí, sé que hay solo dos en la parte de Alucard, pero hacen que la parte de Alucard sea la más larga y frustrante: es el personaje con más habilidades y backtrack de todos y le añaden dos puzzles muy agotadores y frustrantes que solo sirven para darle algo de sentido a eventos que ya hemos visto en la historia de Simon. En el juego también hay muchos combos y armas secundarias para eliminar enemigos fácilmente así como ejecuciones al más puro estilo God of War. Aunque sí que hay que criticar la música y los gráficos: ni la música es clásica y memorable como en títulos anteriores ni los gráficos demuestran el verdadero potencial de la 3DS, sin embargo, algo positivo al respecto es que con las limitaciones que da esta consola para juegos que pretenden ser oscuros y realistas, el 3D está muy bien implementado y nos da en muchas zonas una atmósfera cinematográfica aunque esta se pierda tan pronto en cuánto acerquemos un poco la cámara. Por el resto, este juego es perfecto, aunque en muchas partes juraría que la distancia de salto se calcula de forma desequilibrada, además, el ya mencionado backtrack se incrementa mucho cuándo casi al final de un capítulo obtienes un poder que te permite acceder a zonas del principio del nivel, pero aún así, completar este juego es una experiencia tan sencilla que solo por la recompensa del final alternativo merece la pena. Si costase un poco más, ya no sería así.

Personalmente hay mucho que me gusta y defendería de Mirror of Fate ya que se molesta  en ser el equilibrio perfecto entre Castlevania clásico y moderno, desde su dirección estilística, hasta su historia simplificada para hacer un juego más directo y divertido... Sin embargo el juego es demasiado corto y con algunos fallos como para ser una obra maestra. Konami lo tiene muy fácil: sacar un Castlevania en la misma línea que Mirror of Fate pero para consolas de sobremesa, con más contenido, una mejor y más larga historia y mejor música y ya tendríamos el Castlevania perfecto, pero ahora mismo Mirror of Fate para mí es una pequeña huella en el camino correcto de Castlevania. Algo que tiene mejor pinta que la dirección que Konami está tomando actualmente con su amor por las máquinas de Pachinko y las recreativas en lugar de darle el amor a sus sagas de juegos más queridas, por lo que por ahora, Castlevanai es una franquicia muerta, y Mirror of Fate es la mejor forma de conmemorar la franquicia, un juego que personalmente merece mucho más amor del que recibe, pues lejos de ser malo, es bastante encomiable. Para mí, tiene una puntuación de "Mezcla efectiva" sobre diez: Complétalo o prúebalo al menos, si te gusta Castlevania. Sin excusas.

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