domingo, 26 de julio de 2015

Dragon Ball Z: Budokai




Dragon Ball Z: Cutrez Begins
Existe un famoso proverbio chino que dice que hay más juegos de Dragon Ball Z bajo el sol que proverbios chinos, y como los proverbios, los hay buenos, los hay malos y los hay falsos, como el que me acabo de inventar, y Dragon Ball Z: Budokai es un proverbio mitad regular mitad falso. Si algo ha quedado claro en la historia de la humanidad es que al principio las compañías de videojuegos no tenían ni puta idea de como hacer un juego de Dragon Ball Z "¿Lo hacemos un RPG? ¿Quizá un side scroller?" Tardaron bastante en darse cuenta que lo mejor y más óptimo para una serie de luchas era hacer un juego de lucha, y aún así los inicios fueron algo rocosos con títulos decepcionantes como Dragon Ball GT: Final Bout en PS1 o el juego en cuestión aquí presente para la PS2. Existen idiotas pululando por la red que afirman que la serie de Dragon Ball Z: Budokai es mejor que la de Budokai Tenkiachi y que estos juegos dan mejor la sensación de estar en el anime de Bola de Dragón Z. Pese a no haber jugado a Budokai 2 y Budokai 3, han llegado a mis oídos buenas cosas dichas sobre ambos, sin embargo no solo es el Budokai original un pequeño desastre corto y algo tedioso sino que además toda la saga en general de Budokai dista mucho de ser la mejor simulación de un combate de Bola de Dragón Z. Como juegos de lucha serán más equilibrados pero el movimiento limitado y la baja espectacularidad de los movimientos comparada con la de la serie de Budokai Tenkaichi sin duda diferencia ambas sagas: una ofrece competitividad y calidad con mecánicas más ajustadas y precisas y la otra saga ofrece la mejor simulación y le carácter ridículo y épico de Bola de Dragón Z. Para mí, básicamente Budokai Tenkaichi es la serie de juegos de lucha de Dragon Ball Z y Budokai es un Street Fighter con personajes de Dragon Ball Z. Pero de los seis juegos, el Budokai original no se salva, ya que, al ser el primero de la serie padece de algunas taras que son dignas de mención. La mayoría de juegos de Bola de Dragón suelen o bien cubrir una gran parte de la historia o centrarse y sobredetallar uno de los arcos del manga o anime, pero Dragon Ball Z: Budokai nos da la saga Saiyan, la saga Freezer y la saga de Célula y los Androides sin alcanzar la de Majin Buu y las que nos ofrece para jugar no las detalla lo suficiente. Sumado a esto el hecho de que una vez completada la historia uno debe regresar a completar misiones secretas forzosas para desbloquear a todos los personajes y que muchas veces estas son tediosos minijuegos, el revisitar el modo historia se hace más una tarea que un entretenimiento. Me quejaría del doblaje si lo entendiera y es que aunque en Estados Unidos el juego está doblado al inglés, al parecer en Europa o somos demasiado frikazos de Japón o no pensaron en los que preferimos las voces inglesas, pues la versión europea solo incorpora voces en japonés y creo que cualquier ser humano con uso de la razón considera la voz japonesa de Goku como un clavo directo al tímpano. Aunque voces como la de Freezer, Vegeta o Piccolo molan bastante en al lengua de Toriyama. Me gustaría quitarme de encima una cosa: aunque no esté la saga de Buu en la historia, el premio por pasarse horas perfeccionando tus técnicas y ganar el torneo de artes marciales en mayor dificultad de forma honorable es ni más ni menos que el Gran Super Saiyanman, la identidad de superhéroe que Gohan toma durante su época como estudiante en la saga Buu. Un personaje que suele estar casi siempre desde el principio en todos los demás juegos de Dragon Ball Z o es muy fácil de desbloquear. El plantel es pequeño y aunque no tengamos a Broly tenemos a Mr. Satán, Dodoria y Recoome, los favoritos de nadie. Por lo menos no se han olvidado de Zarbon.

Los futuros Budokai optarían por unos gráficos más caricaturescos que francamente les quedan mejor, pero aquí parece que estamos frente a un intento un tanto crudo de copiar escenas del anime, algo que se convierte en lo mejor de este juego, y es que muchas escenas son recreadas casi a la perfección, algo que no todos los juegos han conseguido y que creáis que no, sé apreciar. Sin embargo eso no justifica que haya fases de minijuegos como retener a Raditz para que Piccolo lo atraviese con su Cañón de Haz Especial o que la breve duración del modo historia se convierta en un positivo al ser una experiencia tan poco interesante. Quizá es que me han contado la historia de Bola de Dragón demasiadas veces. También me gusta (de hecho me encanta, lo adoro. Nótese el sarcasmo) como en la portada aparece el personaje Spopovich de la saga Buu pero este no aparece jugable en ningún título de Dragon Ball hasta Budokai Tenkaichi 3. Si es que no puedo callarme lo superior que Budokai Tenkaichi es frente a su hermano tontito de Budokai. Un elemento extra que elogiar es el sistema de cápsulas con el que podemos tunear a nuestro personaje dándole poderes y movimientos, por ejemplo, haciendo un Goku que no pueda volverse Super Saiyan pero pueda ejecutar técnicas más poderosas y atacar más fuerte. Por suerte hay versiones estándar, y como con todo juego precoz y prematuro hay exploits, pues al combinar dos objetos en particular obtenemos el efecto de veneno sobre el enemigo y no nosotros, haciendo que su vida baje hasta cierto punto, pero una vez en ese punto, ahí se queda y solo necesitamos unos tortazos para acabar con el contricante. Todo esto se agradecería si el modo torneo que solo sirve para terminar de desbloquearlo todo no funcionase demasiado parecido al anime y manga eliminando al jugador si te lanzan al césped, que aunque Budokai Tenkaichi también lo hace por autenticidad, al menos ahí está presente la movilidad y combate frenético necesarios para paliar el problema, cosa que aquí no está presente. Este juego fue relanzado junto a los otros dos Budokai y mucha gente recomienda firmemente saltarse el primero, por lo que por una vez estoy de acuerdo con las masas y la mayoría, pero eso no nos libra de la gente ilusa que seguirá afirmando que Budokai 1 es mejor que Budokai Tenkaichi 1, algo que de lejos puede verse que es mentira, el último de esos juegos fue simplemente programado mejor y se asemeja más a estar dentro de la serie o el manga, luchando con los otros personajes, por no mencionar que el plantel es más colosal, aún si Budokai Tenkaichi no tien cosas como la fusión de Yamcha y Tien, lo compensa con personajes como Pilaf, Arale o el General Blue, del Dragon Ball original dónde Goku era un niño y dónde las batallas eran algo secundario a la búsqueda de las bolas del dragón, algo que también puede usarse como eufemismo para unos testículos verdes y muy arrugados con pequeñas marcas en forma de estrella a raíz de mordiscos. No es que sepa lo que es eso por experiencia ni nada por estilo, tontos.

En conlusión ¿Es Dragon Ball Z: Budokai un mal juego? No exactamente, pero tampoco es un buen juego ni por asomo, sufre problemas muy grandes y sus secuelas son mejores juegos de lucha, mientras que Budokai Tenkaichi, su franquicia opuesta y contraparte, es un mejor simulador de Dragon Ball Z, este título realmente solo tendría valor para un coleccionista o alguien con interés muy fuerte en la serie o con nostalgia por el juego. Está claro que no es el juego de Dragon Ball Z más atroz del mercado ni en su lanzamiento o fuera de él (a fin de cuentas, Dragon Ball Z: Sagas existe y eso sí es horrible), pero ni esto es un desastre total ni es uan digna celebración de nuestro héroe saiyan que con los años hemos aprendido a querer. Por eso le doy una puntuación de "Pide un deseo a Shenron" sobre "Bragas de Bulma": pide algo mejor como regalo o busca un título más interesante en el rastrillo.


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