sábado, 31 de enero de 2015

PAC-MAN



Waka Waka Waka
En todo lo que ha evolucionado la industria, los videojuegos han ido popularizándose con el tiempo y aunque ahora mucha más gente juega a juegos virtuales que hace unas décadas, hay pocos juegos que el público conozca más allá de Mario, Sonic, Pokémon, Zelda, Final Fantasy y Tetris, y PAC-MAN es uno de esos juegos que incluso gente que no juega a videojuegos sabe mecionar y reconocer. Del mismo modo en que en términos literarios y religiosos existen la Biblia, las diferentes escrituras religiosas y los libros de leyes de las primeras civilizaciones humanas, PAC-MAN es uno de esos escritos originales que constituyen la sólida base de la industria. A mediados del 1980, la compañía japonesa Namco, mucho antes de crear otras franquicias famosas como Tekken, le regaló al mundo una máquina recreativa que ha sido recreada con resonante éxito en tropecientas plataformas y remezclada de miles de formas distintas y son tantas las versiones del mismo juego que se hace agotador mentarlas todas, así que para mayor seguridad, usaré de ejemplo la versión original de la recreativa, la versión de la NES, su aparición en la colección de Gameboy Advance conocida como Pac-man Collection, la versión en el título de PC Namco Hits: Pac-man and Dig Dug y las versiones en PS3, 360 y PC bajo el título de Pac-Man Museum. Y es que hace falta ser muy brillante para asombrar al mundo con una sola obra y no un amplio historial, pero Namco hizo lo impensable con su recreativa, que si bien no ofrecía los mejores gráficos, tenía una jugabilidad adictiva y a diferencia de muchas máquinas recreativas de lucha, daba la imprensión que incluso el jugador menos avezado podía perseverar en sus niveles si le ponía la dedicación suficiente. Con el tiempo surgieron campeones de PAC-MAN en todo el mundo y los récords solo han sido mejorados con los años por gente más experimentada y jugona, aún si llega un punto en que los niveles empiezana glitchearse en media pantalla y resulta casi imposible jugar. Para mí el fanatismo que ha causado este juego es algo que muy pocos otros títulos han logrado simular o repetir y hay gente que ha convertido PAC-MAN en su más potente obsesión. Sin embargo, negar los problemas que el comecocos (en España le pusimos ese nombre, no conozco la anécdota precisa de la invención del nombre) causó al mundo, especialmente en el crash de la industria del videojuego. Aún si no fue culpa de PAC-MAN precisamente.

Con la llegada a la popularidad del título, Atari pensó que sería una brillante idea hacer un port del juego para su consola, la 2600, sin embargo el port sufía de gran cantidad de pequeños problemas que sumados hacían de la experiencia algo horrible: en lugar de los colores distintivos del arcade el juego solo mostraba azul para el fondo, naranja para las paredes y los "cocos" y amarillo para Pac-man, el sonido era más atroz de lo que una 2600 solía emitir y los modelos y controles de los personajes eran rígidos y parpadeaban demasiado. Esto, y los horribles ports de otros juegos en Atari y la existencia de E.T. para la consola hicieron más grande el problema de aquella joven época de la industria. Super Mario Bros. conseguiría, años más tarde, salvar a la industria, pero mucha gente seguía dudando de la calidad de Pac-man al recordar haberlo jugado solo en una 2600. Con el paso de los años, el juego ha sido remezclado y editado para ofrecer más modos de juego, su secuela Ms. Pacman ofrece mejores controles y gráficos mejorados levemente y lo único que ha tumbado la fama del héroe amarillo es la problemática que nace al querer expandir la franquicia: cuándo Namco intenta hacer un juego de Pac-man suele tener dos opciones y siendo una de ellas la de no hacer nada y mantener la fórmula el estancamiento resulta inevitable porque cada vez que Namco ha tratado de innovar y cambiar como entendemos a Pac-man, los juegos han vendido fatal y han acabado siendo un fracaso para crítica y mercado. En un spinoff de Pac-man debes assitirlo y ayudarlo en una vida rutinaria como si fueras dios en un reality show, hay juegos de plataformas en 3D de Pac-man y los de PS1 y PS2 la gente que los ha jugado asegura que son muy buenos, pero los títulos modernos para 3DS y Wii U son considerados basura que tiene más a ver con la serie animada de Pac-man que hay en televisión (Pac-man y las aventuras fantasmales). Por lo tanto, la reputación de Pac-man ha caído con los años, aún si sus títulos y sobretodo, el original, sigue siendo un juego sólido y de calidad, por lo que resulta sorprendente que hubiera más gente de la esperada emocionándose como críos al ver al comecocos aparecer como luchador en la cuarta entrega de Super Smash Bros., algo que ha revitalizado un poco su popularidad, que ha seguido más viva por todo el merchandising que se sigue produciendo del personaje que de los juegos más recientes.

Así pues, Pac-man es una bella historia de haber dado en la diana en el momento correcto en el lugar correcto, y aunque hayan pasado ya la pila de años, el título original, PAC-MAN, sigue siendo un juego con música memorable, controles perfectos en la gran mayoría de versiones y que conserva la adictividad aún con los años que lleva en la espalda. Por eso creo que este título merece la puntuación de "Indigestión" sobre cuatro cuartos de cuatro: ideal para cuándo quieres algo tradicional pero a lo que si te expones demasiado acabas fácilmente agobiado y con ganas de vomitar aún si se trata de comida de calidad.

domingo, 25 de enero de 2015

The Legend of Zelda: Link's Awakening DX



La Leyenda de Zelda: Link en el País de las Maravillas
¿Qué define a un juego de Zelda? Para muchos son tradiciones como el héroe que viste de verde, un malvado villano con aspecto de cerdo o de hombre del desierto, la existencia de una princesa llamada Zelda a la que salvar y el uso de armas y artefactos como el arco, las bombas o el bumerán, cosas muy simples y que se han conservado con mucha fidelidad en la serie de Zelda. Sin embargo para mí un juego de Zelda solo necesita una aventura que se sienta lo bastante distinta al resto y un mundo creíble con todo tipo de magia típica en la alta fantasía y seres memorables ya sea en aspecto como personalidad, por eso Link's Awakening es mi Zelda favorito de todos los tiempos y uno al que cada revisión que le hago solo incrementa mi amor por esta peculiar entrega, dónde ni Ganondorf (o Ganon), ni Zelda ni la trifuerza juegan un papel en la trama. Si mi primer Zelda fue como Los Viajes de Gulliver, este Zelda es como Alicia en el País de las Maravillas: tras los eventos de Zelda II, Link ha partido de viaje en un barco, pero una tormenta destruye la embarcación y lo hace naufragar en la costa de una isla misteriosa, dónde una dulce chica llamada Marin encuentra el cuerpo inconsciente del héroe y lo lleva a su padre para que lo cure y despierte. Tras despertar y ser forzado a dar las gracias al padre de Marin por salvarlo, Link va a la playa para buscar respuestas y se encuentra con un búho (que no es Kaepora Gaebora) que le habla y le comenta que si quiere abandonar la isla deberá obtener los instrumentos mágicos para despertar al Pez Volador que duerme en un huevo en el monte más alto de la diminuta isla. Y así empieza lo que parece una aventura normal para Link dónde la metáfora del despertar, los sueños y las pesadillas cobrarán un mayor significado. Algo que me atrae de este juego es que el jugador y Link por una vez no son el mismo o no parecen el mismo dentro de la narrativa del juego: Link ha naufragado y está en territorio desconocido, sin embargo, tiene más aventuras que vivir, por lo que quiere irse, aunque a medida que juegues seguramente te pase como a mí y te enamores de la isla y sus residentes y no quieras irte, haciendo que la voluntad del protagonista y la del jugador sean totalmente opuestas, algo que en mi opinión debería aplicarse a más juegos. Y es que el gran plot twist de la trama frente al que el título no me preparó aún si era obvio en la parte de "Awakening" es que al final resulta que la isla en la que Link se encuentra (llamada Koholint por cierto) es en realidad el sueño de el Pez Volador, y si Link reúne los instrumentos para despertarlo, erradicará a toda la isla, aún si esa es la única forma de abandonar la isla (por alguna razón nadie piensa en la opción de contruir un barco nuevo para Link, pero bueno, plotholes). A medida que avanzas en el juego los jefes de las mazmorras no luchan contra ti por convicción, sino por supervivencia, pidiéndote que no uses los instrumentos que ellos custodian porque eso supondrá el fin de la isla y de las vidas en ella, y la travesía solo se hace más y más dolorsa al ver como Link y Marin comparten un silencioso romance adolescente mucho menos forzado que el resto de muchas historias de amor en futuras entregas. Marin es literalmente, la chica de los sueños de cualquiera, pues apenas critica a Link, quiere lo mejor para él y su romance proviene de dos o tres momentos que los dos comparten juntos y de que se encuentran en los sitios correctos: cuándo Link debe escoltarla a la aldea de los animales para que les cante, cuándo comparten un momento en la playa y Marin le dice que quiere volverse en gaviota y así poder viajar por el mundo libre cantándole a la gente, o el memorable encuentro en el puente roto dónde Link rescata a Marin con el gancho, saltando los dos juntos con ella en brazos de él solo para darse cuenta una vez han llegado de nuevo a tierra firme lo cercanos que están... Para mí el romance entre Link y Marin es el más sincero, bonito y válido de todos los que vive el héroe de ropas verdes. A la basura con Zelda, Midna, Ruto, Malon, Linkle, Cya o Lana o cualquier sucedáneo, porque ninguna de ellas es una chica onírica ideal para un Link mudo que por una vez parece distanciarse en personalidad del jugador.

Una vez discutida la bella historia lo suyo sería mencionar que junto a A Link's to the Past, los Oracle of... y The Minish Cap (me niego a contar Four Swords), este es uno de los juegos de Zelda que Capcom ha desarrollado colaborando con Nintendo y que existe un cierto aire que lo diferencia del resto desde la forma de algunos sprites antropomórficos como en la presencia de enemigos de Mario como los Goombas o un Anti-Kirby como enemigo. En términos de jugabilidad, Link's Awakening es un Zelda tradicional de perspectiva aérea que sufre el supuesto negativo de usar solo dos botones para objetos y con el juego considerando la espada y el escudo o el brazalete de poder objetos desequipables, algo que muchos no tragan pues en entregas previas los brazaletes eran mejoras siempre equipadas y el escudo solo se perdía si era robado por un Like Like, permitiendo a Link bloquear ataques si estaba posicionado correctamente. Personalmente, este punto negativo que todos los demás críticos han visto y del que se han quejado no ha supuesto un agravio para mí, no sé si porque crecí con The Minish que hace exactamente lo mismo o porque pausar el menú y equipar y desequipar armamento no se me hace ni la mitad de tedioso y agradezco el poder no usar escudo o espada si no quiero, pues personalmente me gusta más tener espada y arco a la vezaún si sacrifico defensa para ello, la versatilidad ofensiva me resulta mucho más atractiva especialmente en un Zelda dónde hay enemigos que requieren tipos de ataques o armamento especiales para ser derrumbados. Por una vez, solo un templo de el catálogo se me hizo indigesto y es que Eagle Rock es veinte veces peor que el Templo del Agua de Ocarina of Time que todo el mundo disfruta de criticar, porque al menos el Templo del Agua es bonito e interesante en cuánto decoración y enemigos, y no te fuerza a memorizar plantas y plantas de las que puedes caer con facilidad y que solo incrementan tu frustración al tener que llevar bolas de hierro pesadas entre pequeñas plataformas a sitios específicos para que la torre colapse sobre si misma y hacer que el boss acuda a ti, en lugar de ir tú a la cima a por el boss. Eso y el tener que desequipar las armas para combinar las Botas de Pegaso y la Capa de Roc son un criticismo que si bien podría haber aplicado a The Minish Cap, en este título se hace mucho más repetitivo y molesto que en la posterior entrega de la saga. Quizá el momento más molesto es tener que apuntar una combinación de direcciones en un libro de la bibiloteca del pueblo para tener así la solución del laberinto final, y la combinación cambia en cada partida (no cada vez que juegas, si no en cada personaje o cartucho), haciendo fundamental el ir a verla una vez para apuntar la combinación y conservarla hasta el final del juego. Además existe una misión secundaria de intercambio de objetos entre NPCs totalmente opcional que empieza con darle un muñeco de Yoshi a la madre de un niño que no para de llorar. Completarla nos da la versión más poderosa del bumerán, que ahora extermina a la mayoría denemigos de un solo golpe en lugar de paralizarlos como es costumbre, haciéndolo el arma más efectiva en el arsenal de Link y una de las mejores que ha tenido nunca. Repartidas por el juego también hay caracolas que al entregarlas al templo de las caracolas te mejoran el arma para que haga más daño, y sumado con la túnica roja que puedes obtener en la versión DX al completar la mazmorra de color (que también es opcional), el Link de Link's Awakening DX es probablemente el Link más fuerte y letal en cuánto poder y armamento. También en esa mazmorra puedes elegir la túnica azul en lugar de la roja que te da mayor resistencia pero elegir un poco de defensa frente a la cantidad máxima de daño es algo un poco ridículo a mis ojos. Link's Awakening salió originalmente para Gameboy y la versión DX (Deluxe) es un port para la Gameboy Color con la mazmorra adicional y bellos colores, por lo que es la más recomendable y pulida de las dos versiones. Link's Awakening es también uno de los Zeldas que resulta más fácil de completar al cien por cien, aún si eso implica pasarse el juego sin morir ni una sola vez para desbloquear una escena extra al final en la que Link observa una gaviota volar hacía el horizonte con la cara de Marin en el cielo dando a entender que la dulce chica ha logrado vivir su sueño y es la gaviota que soñaba ser, por lo que aunque Link ha destruido tantas vidas de gente que no existía, al menos una de ellos vive y vive su fantasía. Un final perfecto para una experiencia perfecta.

En términos musicales, no podría ser mejor de lo que es, pues la Balada del Pez Volador es una de las piezas favoritas de música en Zelda de mucha gente, yo incluído, y evoca tanta esperanza como tristeza, algo que solo aumenta una vez se escucha la versión orquestral, que supera las limitaciones del chip de sonido de la Gameboy. Si bien el resto de canciones no son del mismo nivel de grandeza, ninguna de ellas es particularmente mala o suena fuera de lugar, y los encantadores gráficos chibi del juego le dan mucho encanto y magia, sobretodo para alguien que como yo considera que los Zelda no deben ser una fantasía hiperrealista como Juego de Tronos sino más bien un cuento de hadas infantil y colorido como una película de Disney o Miyazaki. Los sentimientos que tengo por este juego son muchos más de los que a primera impresión creeí que tendría, pues originalmente jugué un hackrom de este juego con personajes de Pokémon y me frustró perderme y no saber dónde ir o qué hacer. Doy gracias a mi paciencia y madurez pues una vez me he calmado y madurado he podido experimentar mucho con un juego que parece obsoleto en cuánto a gráficos y mecánicas, algo que no puede decirse todos los días. Supongo que no hace falta decir que yo fui una de esas personas que casi lloró cuándo Marin fue anunciada como personaje jugable de DLC en Hyrule Warriors, y aunque seguramente no compre todo el DLC de ese juego, cuándo tenga una Wii U, garantizo que la compraré y haré mi main. Junto con Ravio y Yuga cuándo salgan.

Esconder mi subjetividad por este título es muy difícil, así que es obvio que le daré una puntuación alta, sin embargo lo que no haré será negar por completo las áreas que el juego necesita pulir como ofrecer un combate más dinámico y equipamiento de objetos más accesible, además de arreglar algunos puzzles (Eagle Rock), pero por lo demás es un juego que ha envejecido mejor que los mejores vinos del mundo. Mi puntuación hacía Link's Awakening (tanto normal como DX) es de "Sueño Húmedo" sobre ocho: al igual que un sueño magnífico, Link's Awakening es un juego que sigues rememorando años más tarle de haberlo jugado y siempre suele dejar un buen sabor de boca, ofreciéndote algo único que destaca mucho del día a día (o del resto de Zeldas, en el caso de esta metáfora), ergo se convierte en un recuerdo que atesoras por su calidad y originalidad, y como un buen sueño, solo deseas poder volver a visitarlo cuándo te plazca.

martes, 20 de enero de 2015

The Beatles Rockband


Escarabajos Musicales
Una de esas cosas de las que no se podía escapar durante la primera década de los años 2000 eran los juegos musicales. Inciada por Guitar Hero y luego superada por Rockband, los juegos centrados en música se hicieron populares por su combinación perfecta de diversión casual y profundidad competitiva que atraía tanto a gente poco versada en los videojuegos como a auténticos forofos que nos hacen parecer débiles al resto de mortales cuándo tocan una canción en la dificultad más elevada sin fallar una sola nota, con los ojos vendados y haciendo un freestyle si la canción lo permite en algún momento. Pese a los recientes intentos de revivir estas dos grandes franquicias, parece que el mundo ha perdido ya el interés por este concepto, y no ayuda que se pida al comprador una compra individual de cada canción que quiera poder tocar en el juego, práctica que solo ha servido para enterrar bajo más tierra el género de juegos musicales. Si ya he analizado a un juego que salió el once del once del once, ahora le toca el turno a The Beatles Rockband, que salió dos años antes, el nueve del nueve del nueve y que, si me sintiera perezoso, le daría un nueve sobre nueve con nueve sabores distintos de condimentos para hacer la broma y me retiraría. Sin embargo, no puedo daros ese placer y deberé analizar desde mi punto de vista (de alguien que no tiene ni idea de música o juegos de música) si este juego merece la pena. Si ya me referí a Batman Arkham Asylum como un simulador de Batman, este juego es prácticamente un simulador de Beatles: en el modo historia vives la evolución de la banda, empezando con sus primeros bolos en The Cavern con una apropiada cámara en blanco y negro hasta su concierto final en la azotea de Apple Corps, sin olvidar momentos míticos como el disco de Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band o su concierto en el Shea Stadium que tantos problemas ocasionó a la garganta de Lennon. No solo tenemos a un juego lleno de nostalgia sino que las canciones de los Beatles han sido conservadas en una fidelidad fantástica y todo ello va acompañado de recreaciones virtuales del grupo, aunque se hubiera agradecido la opción de disponer de vídeos sobre las celebridades a las que el juego homenajea. 

Mi gran problema con este juego es que yo nunca he sido de juegos de ritmo, y para mí suponen una dificultad añadida, sin embargo, mi fanatismo adolescente y admiración del grupo de Liverpool me llevó a desear el juego, que acabé teniendo varias navidades atrás. Junto a mi primera guitarra para poder jugar, me embarqué en un viaje emocional, porque aunque no podía perseverar en las dificultades más altas, ver a mis ídolos a los que no viví, recreados en pantalla y tocar junto a ellos fue un momento mágico. Sé que es estúpido y que en esa época yo era imbécil rematado, pero parte de mí sentía la experiencia real y todavía hoy siento algo mágico cuándo decido desempolvar la guitarra y ponerme a jugar. Por no hablar de la pura locura que es el usar el micófono para tratar de cantar, sobretodo cuándo uno posee mi ineptitud vocal. Una pega del juego es el precio que piden por algunas canciones no incluídas en el CD y el espacio que ocupan, mucho mayor que los datos de algunos juegos. Llegó el punto en que tuve que borrar las canciones que había comprado si quería actualizar la Wii para poder jugar y seguir pudiendo guardar datos de otros juegos. Quizá por eso dejé de jugar, porque parte de mí se sentía mal por no poder disfrutar de la experiencia completa, porque han pasado ya siete años desde entonces y simplemente ver la carátula de este juego me produce incluso más nostalgia que otros juegos como Pokémon o The Minish Cap, el primer Zelda que experimenté. Obviamente, los gráficos serán mejores en las versiones de PS3 y 360, pero la versión de Wii no hunde para nada la calidad sonora y sin duda esos gráficos parecen más bien hechos con la Wii en mente, pues son bastante infantiles. No se me ocurre otra forma de analizar este juego que no sea tener orgasmos de nostalgia por la música que el cuarteto de Liverpool componía. Y es que si olvidamos su etapa genérica y aburrida de sus inicios, la etapa psicodélica es algo que todavía no he podido revivir con ningún artista (exceptuando a Eminem), y sabiendo lo que me cuesta aficionarme a nuevos cantantes, los Beatles son uno de mis tres grandes referentes musicales a la hora de buscar sonidos o temas. 

Algo en la voz de Lennon, o en como Paul tocaba el bajo, o las bromas constantes sobre Ringo y la necesidad de innovación de George, me hace querer al grupo hasta la médula, sin duda mucho más que todas esas falsas fans que han escuchado Love Me Do, Yellow Submarine y ya se creen expertas. Hace ya años que no me pongo a escuchar a los Beatles y por buena razón, porque recordar esa música me trae recuerdos de mi oscura adolescencia y no es un momento de mi vida que recuerde con mucho amor. Los Beatles, pese a gustarme su música, y este juego a su vez, me traen recuerdos de tristeza, frío de invierno y pescado. Y sabiendo que son británicos, creo que lo del frío y el pez es apropiado. Este juego es mi tristeza sobre un banco rojo en una lluvia británica que broncea: es algo que escapa a mis capacidades de explicación más allá de afirmar una y otra vez que este título ha dejado huella en mí y define una de las épocas pasadas de mi vida. Es un juego ideal para fans de los Beatles como yo y un juego de música decente para los fans de Guitar Hero y Rockband. Muy recomendable, muy memorable.