La Leyenda de Zelda: Link en el País de las Maravillas
¿Qué define a un juego de Zelda? Para muchos son tradiciones como el héroe que viste de verde, un malvado villano con aspecto de cerdo o de hombre del desierto, la existencia de una princesa llamada Zelda a la que salvar y el uso de armas y artefactos como el arco, las bombas o el bumerán, cosas muy simples y que se han conservado con mucha fidelidad en la serie de Zelda. Sin embargo para mí un juego de Zelda solo necesita una aventura que se sienta lo bastante distinta al resto y un mundo creíble con todo tipo de magia típica en la alta fantasía y seres memorables ya sea en aspecto como personalidad, por eso Link's Awakening es mi Zelda favorito de todos los tiempos y uno al que cada revisión que le hago solo incrementa mi amor por esta peculiar entrega, dónde ni Ganondorf (o Ganon), ni Zelda ni la trifuerza juegan un papel en la trama. Si mi primer Zelda fue como Los Viajes de Gulliver, este Zelda es como Alicia en el País de las Maravillas: tras los eventos de Zelda II, Link ha partido de viaje en un barco, pero una tormenta destruye la embarcación y lo hace naufragar en la costa de una isla misteriosa, dónde una dulce chica llamada Marin encuentra el cuerpo inconsciente del héroe y lo lleva a su padre para que lo cure y despierte. Tras despertar y ser forzado a dar las gracias al padre de Marin por salvarlo, Link va a la playa para buscar respuestas y se encuentra con un búho (que no es Kaepora Gaebora) que le habla y le comenta que si quiere abandonar la isla deberá obtener los instrumentos mágicos para despertar al Pez Volador que duerme en un huevo en el monte más alto de la diminuta isla. Y así empieza lo que parece una aventura normal para Link dónde la metáfora del despertar, los sueños y las pesadillas cobrarán un mayor significado. Algo que me atrae de este juego es que el jugador y Link por una vez no son el mismo o no parecen el mismo dentro de la narrativa del juego: Link ha naufragado y está en territorio desconocido, sin embargo, tiene más aventuras que vivir, por lo que quiere irse, aunque a medida que juegues seguramente te pase como a mí y te enamores de la isla y sus residentes y no quieras irte, haciendo que la voluntad del protagonista y la del jugador sean totalmente opuestas, algo que en mi opinión debería aplicarse a más juegos. Y es que el gran plot twist de la trama frente al que el título no me preparó aún si era obvio en la parte de "Awakening" es que al final resulta que la isla en la que Link se encuentra (llamada Koholint por cierto) es en realidad el sueño de el Pez Volador, y si Link reúne los instrumentos para despertarlo, erradicará a toda la isla, aún si esa es la única forma de abandonar la isla (por alguna razón nadie piensa en la opción de contruir un barco nuevo para Link, pero bueno, plotholes). A medida que avanzas en el juego los jefes de las mazmorras no luchan contra ti por convicción, sino por supervivencia, pidiéndote que no uses los instrumentos que ellos custodian porque eso supondrá el fin de la isla y de las vidas en ella, y la travesía solo se hace más y más dolorsa al ver como Link y Marin comparten un silencioso romance adolescente mucho menos forzado que el resto de muchas historias de amor en futuras entregas. Marin es literalmente, la chica de los sueños de cualquiera, pues apenas critica a Link, quiere lo mejor para él y su romance proviene de dos o tres momentos que los dos comparten juntos y de que se encuentran en los sitios correctos: cuándo Link debe escoltarla a la aldea de los animales para que les cante, cuándo comparten un momento en la playa y Marin le dice que quiere volverse en gaviota y así poder viajar por el mundo libre cantándole a la gente, o el memorable encuentro en el puente roto dónde Link rescata a Marin con el gancho, saltando los dos juntos con ella en brazos de él solo para darse cuenta una vez han llegado de nuevo a tierra firme lo cercanos que están... Para mí el romance entre Link y Marin es el más sincero, bonito y válido de todos los que vive el héroe de ropas verdes. A la basura con Zelda, Midna, Ruto, Malon, Linkle, Cya o Lana o cualquier sucedáneo, porque ninguna de ellas es una chica onírica ideal para un Link mudo que por una vez parece distanciarse en personalidad del jugador.
Una vez discutida la bella historia lo suyo sería mencionar que junto a A Link's to the Past, los Oracle of... y The Minish Cap (me niego a contar Four Swords), este es uno de los juegos de Zelda que Capcom ha desarrollado colaborando con Nintendo y que existe un cierto aire que lo diferencia del resto desde la forma de algunos sprites antropomórficos como en la presencia de enemigos de Mario como los Goombas o un Anti-Kirby como enemigo. En términos de jugabilidad, Link's Awakening es un Zelda tradicional de perspectiva aérea que sufre el supuesto negativo de usar solo dos botones para objetos y con el juego considerando la espada y el escudo o el brazalete de poder objetos desequipables, algo que muchos no tragan pues en entregas previas los brazaletes eran mejoras siempre equipadas y el escudo solo se perdía si era robado por un Like Like, permitiendo a Link bloquear ataques si estaba posicionado correctamente. Personalmente, este punto negativo que todos los demás críticos han visto y del que se han quejado no ha supuesto un agravio para mí, no sé si porque crecí con The Minish que hace exactamente lo mismo o porque pausar el menú y equipar y desequipar armamento no se me hace ni la mitad de tedioso y agradezco el poder no usar escudo o espada si no quiero, pues personalmente me gusta más tener espada y arco a la vezaún si sacrifico defensa para ello, la versatilidad ofensiva me resulta mucho más atractiva especialmente en un Zelda dónde hay enemigos que requieren tipos de ataques o armamento especiales para ser derrumbados. Por una vez, solo un templo de el catálogo se me hizo indigesto y es que Eagle Rock es veinte veces peor que el Templo del Agua de Ocarina of Time que todo el mundo disfruta de criticar, porque al menos el Templo del Agua es bonito e interesante en cuánto decoración y enemigos, y no te fuerza a memorizar plantas y plantas de las que puedes caer con facilidad y que solo incrementan tu frustración al tener que llevar bolas de hierro pesadas entre pequeñas plataformas a sitios específicos para que la torre colapse sobre si misma y hacer que el boss acuda a ti, en lugar de ir tú a la cima a por el boss. Eso y el tener que desequipar las armas para combinar las Botas de Pegaso y la Capa de Roc son un criticismo que si bien podría haber aplicado a The Minish Cap, en este título se hace mucho más repetitivo y molesto que en la posterior entrega de la saga. Quizá el momento más molesto es tener que apuntar una combinación de direcciones en un libro de la bibiloteca del pueblo para tener así la solución del laberinto final, y la combinación cambia en cada partida (no cada vez que juegas, si no en cada personaje o cartucho), haciendo fundamental el ir a verla una vez para apuntar la combinación y conservarla hasta el final del juego. Además existe una misión secundaria de intercambio de objetos entre NPCs totalmente opcional que empieza con darle un muñeco de Yoshi a la madre de un niño que no para de llorar. Completarla nos da la versión más poderosa del bumerán, que ahora extermina a la mayoría denemigos de un solo golpe en lugar de paralizarlos como es costumbre, haciéndolo el arma más efectiva en el arsenal de Link y una de las mejores que ha tenido nunca. Repartidas por el juego también hay caracolas que al entregarlas al templo de las caracolas te mejoran el arma para que haga más daño, y sumado con la túnica roja que puedes obtener en la versión DX al completar la mazmorra de color (que también es opcional), el Link de Link's Awakening DX es probablemente el Link más fuerte y letal en cuánto poder y armamento. También en esa mazmorra puedes elegir la túnica azul en lugar de la roja que te da mayor resistencia pero elegir un poco de defensa frente a la cantidad máxima de daño es algo un poco ridículo a mis ojos. Link's Awakening salió originalmente para Gameboy y la versión DX (Deluxe) es un port para la Gameboy Color con la mazmorra adicional y bellos colores, por lo que es la más recomendable y pulida de las dos versiones. Link's Awakening es también uno de los Zeldas que resulta más fácil de completar al cien por cien, aún si eso implica pasarse el juego sin morir ni una sola vez para desbloquear una escena extra al final en la que Link observa una gaviota volar hacía el horizonte con la cara de Marin en el cielo dando a entender que la dulce chica ha logrado vivir su sueño y es la gaviota que soñaba ser, por lo que aunque Link ha destruido tantas vidas de gente que no existía, al menos una de ellos vive y vive su fantasía. Un final perfecto para una experiencia perfecta.
En términos musicales, no podría ser mejor de lo que es, pues la Balada del Pez Volador es una de las piezas favoritas de música en Zelda de mucha gente, yo incluído, y evoca tanta esperanza como tristeza, algo que solo aumenta una vez se escucha la versión orquestral, que supera las limitaciones del chip de sonido de la Gameboy. Si bien el resto de canciones no son del mismo nivel de grandeza, ninguna de ellas es particularmente mala o suena fuera de lugar, y los encantadores gráficos chibi del juego le dan mucho encanto y magia, sobretodo para alguien que como yo considera que los Zelda no deben ser una fantasía hiperrealista como Juego de Tronos sino más bien un cuento de hadas infantil y colorido como una película de Disney o Miyazaki. Los sentimientos que tengo por este juego son muchos más de los que a primera impresión creeí que tendría, pues originalmente jugué un hackrom de este juego con personajes de Pokémon y me frustró perderme y no saber dónde ir o qué hacer. Doy gracias a mi paciencia y madurez pues una vez me he calmado y madurado he podido experimentar mucho con un juego que parece obsoleto en cuánto a gráficos y mecánicas, algo que no puede decirse todos los días. Supongo que no hace falta decir que yo fui una de esas personas que casi lloró cuándo Marin fue anunciada como personaje jugable de DLC en Hyrule Warriors, y aunque seguramente no compre todo el DLC de ese juego, cuándo tenga una Wii U, garantizo que la compraré y haré mi main. Junto con Ravio y Yuga cuándo salgan.
Esconder mi subjetividad por este título es muy difícil, así que es obvio que le daré una puntuación alta, sin embargo lo que no haré será negar por completo las áreas que el juego necesita pulir como ofrecer un combate más dinámico y equipamiento de objetos más accesible, además de arreglar algunos puzzles (Eagle Rock), pero por lo demás es un juego que ha envejecido mejor que los mejores vinos del mundo. Mi puntuación hacía Link's Awakening (tanto normal como DX) es de "Sueño Húmedo" sobre ocho: al igual que un sueño magnífico, Link's Awakening es un juego que sigues rememorando años más tarle de haberlo jugado y siempre suele dejar un buen sabor de boca, ofreciéndote algo único que destaca mucho del día a día (o del resto de Zeldas, en el caso de esta metáfora), ergo se convierte en un recuerdo que atesoras por su calidad y originalidad, y como un buen sueño, solo deseas poder volver a visitarlo cuándo te plazca.