domingo, 5 de julio de 2015

Mario Kart 7


Que no te apriete el siete
Si por algo ha resonado este juego es por el análisis que le hizo esa criatura abyecta y aberrante conocida por el nombre de Jim Sterling. Esa bola de sebo británica a la que me niego a considerar como un válido crítico de videojuegos afirmó algo en las líneas de que Mario Kart 7 no era más que una nueva entrega de la misma franquicia que no incorporaba nada demasiado nuevo e interesante como para justificar su compra, dándole una puntuación bajísima. Si bien no entraré en debates sobre la inutilidad de puntuaciones numéricas para juegos que son usadas como marcadores objetivos e inamovibles para opinar sobre los juegos (pero que quizá algún día destriparé en profundidad), cabe mencionar que el vomitivo Jim Sterling dio esa baja puntuación a Mario Kart 7 por ser "repetitivo" al mismo tiempo que casi le dio un diez a un juego de la serie Call of Duty, premiando su innovación. El obeso inepto de Sterling intentará justificar sus actos en que de veras disfrutó del CoD de ese año, que le pareció bueno, pero eso no arregla la penosa hipocresía implícita en decir que Mario Kart es repetitivo pero que CoD no lo es, sobretodo cuándo todos sabemos que son dos sagas de juegos que cojean de la misma puta pierna aún si don "pogs and boglins" se niega a admitir tan fehaciente verdad. Entre nosotros, Jim Sterling no tiene muchas luces y no sabe como esconder el hecho de que la compañía debió darle una jugosa suma para subirle el ego a la aburrida saga de shooters, algo que, como Nintendo no hace, él los ataca constantemente. Pero lo prefiero así, pues no sé si podría vivir en un mundo dónde Nintendo subvenciona a ese enorme desperdicio de oxígeno que se hace llamar Jim Sterling. 

Con este tema resuelto, sí, es cierto, Mario Kart 7 puede hacerse cansino en poco tiempo, pero por toda su supuesta "falta de innovación" ha servido como el peldaño perfecto para el siguiente título de la saga, Mario Kart 8. Y del mismo modo en que critico Ocarina of Time por ser tratado como un premio de oro y no el peldaño que es, pienso diseccionar porqué Mario Kart 7 es más bien un título de transición que un juego en todo el grosor de la palabra. Muchas de las cosas añadidas en el 7 pasan a usarse en el 8: ir bajo el agua, usar paracaídas para grandes alturas, modificar cada pieza del kart en lugar de tener modelos predefinidios... Para bien o para mal, Mario Kart 7 ha tomado todos los juegos previos de la serie y les ha dicho "lo siento, debemos cambiar y pulir la fórmula". Aunque no es hasta el 8 que dispondremos de una forma de combatir al jodido caparazón azul, aquí podemos seguir usando los champiñones para hacer boost y evitar el caparazón azul si estamos en primer lugar, aún si en el 7 cuesta mucho más de hacer que en Mario Kart Wii. Los nuevos objetos son añadidos interesantes de mayor o menor eficacia como las bolas de fuego, el bumerán o las monedas, que si bien ayudan a volver a equilibrar mejor la velocidad de los corredores y se agradece su regreso tras su ausencia en Mario Kart Wii, podrían haber aparecido sin que una maldita ranura de objeto fuera ocupada por una moneda, pues ya bastan las que aparecen en las carreras. Si bien todos los objetos siguen más o menos igual y tenemos al inútil poder de la cola para golpear cosas cercanas que solo ayuda rompiendo caparazones rojos y verdes, quiero mencionar que esta es la última entrega dónde el Blooper es una distracción menor, pues si bien hablaré de ello en su análisis apropiado, en Mario Kart 8, el Blooper se ve enormemente potenciado. Quizá uno de los puntos más severos del juego es su plantel, pues en lugar de personajes favorecidos por los fans hay auténticas sorpresas que nadie pedía con demasiado interés: Floruga, la Reina Abeja, Lakitu y Shy Guy son reemplazos extraños cuándo Funky Kong, Bowsitos o Bowser Jr. podrían haber vuelto sin problema alguno. Aunque comparta este criticismo en cierta medida, creo que por lo menos Floruga tiene razón de ser por sus animaciones exclusivas al ser golpeado y es adorable que use dos manos para el volante mientras tiene otras dos libres sobre esas que pone como si fueran alas de un avión. Y en cuánto al resto, no me importan tanto y creo que el tamaño reducido de este plantel da al juego un aire arcade que se echaba de menos en la serie, y creo que no soy el único que preferiría a Floruga o la Reina Abeja en Mario Kart 8 antes que Baby Estela o Pink Gold Peach. La música sigue tan excelente como es de esperar en un Mario Kart, los gráficos creo que muestran bien lo que puede hacer una 3DS, y fue uno de los primeros juegos en estar tan seguro de su potencial gráfico que no tuvo miedo en anunciar su modo en primera persona desde el asiento del coche. Modo del que no soy muy fan con sus controles por movimiento y enfoque de la consola. Prefiero el control clásico de toda la vida y la vista en tercera persona.

Pero a lo que hace o destruye un juego de Mario Kart: las pistas. Junto con el regreso de clásicos como la Mansión de Luigi o varios de los castillos de Bowser del original en SNES y la versión de GBA, debemos añadir los nuevos, que si bien no todos logran ser memorables, permiten que haya suficiente distinción entre los circuitos regulares y los estelares como para que estos últimos destaquen más. Carreras como el Circuito Musical, las dos pistas Wuhu o la ciudad de Bowser son sitios realmente únicos, y el toque de Bladerunner de esta útlima fase siempre me ha gustado, para mí es la pista más destacable del juego y la más única. El mundo parece perder la cabeza con lo guay que es la Senda Arcoiris de esta edición, pero yo no soy muy fan, aunque es una de las mejores entre las pistas a las que en lugar de dar vueltas debes ir por secciones, otra novedad en la saga instaurada por este título y que Mario Kart 8 mejora con creces. Así pues ¿Qué hay que saber de Mario Kart 7? Que es un aperitivo ideal para saciar tu sed de Mario Kart pero, como con Smash, el plato principal está en Wii U con Mario Kart 8. Si tienes la última entrega de la serie no te pierdes mucho, solo recomiendo este juego si no has jugado a ningún Mario Kart o si no tienes la octava entrega, porque prolongadas sesiones de juego se harán pesadas pero pequeños mordisquitos a carreras a tu propio ritmo harán de esta experiencia una de las mejores dada la cantidad de contenido pulido y mejorado de la historia de la franquicia. Mario Kart 7 es un sólido "Sudoku" sobre "Sala de espera del médico".

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