domingo, 28 de junio de 2015

Super Mario Bros. Deluxe



Super Mario Port (Deluxe)
Cuándo haces un port (pasar un juego de una consola a otra), normalmente o sacrificas aspectos del juego o debes cambiar las cosas fundamentales del original, y eso es exactamente lo que ocurre con Super Mario Bros. Deluxe, que da un nuevo toque de color al clásico juego de la NES y lo trae a la Gameboy Color aún si eso significa perder en tamaño de la pantalla. Creo que si soy tan permisivo con este título se debe a que Nintendo lo regaló en una de sus promociones para la 3DS, y ha sido mi primera experiencia completando el juego original. Como siempre, fue aquí dónde empezó la repetitiva trama de Mario yendo al rescate de la princesa y siendo la Gameboy, hubo que hacer algunos ajustes para meter los niveles en la pantalla tan chica, algo que resulta en que gran parte del nivel no es visible, algo que dificulta de forma artificial la gran mayoría del juego, que se convierte en un lento descubrimiento de lo desconocido. Para mucha gente este factor suele nulificar el valor que podría tener este título, sin embargo, teninedo en cuenta que este juego permite guardar y que sus game overs no te mandan al principio del juego, para mí este juego es perfecto para los que no han jugado al original en la NES y quieren ajustarse al juego o para esas personas (preferentemente masoquistas) que quieren un giro inesperado a la f´romula original que ponga a prueba su paciencia y habilidad, pues aquí lo de memorizar niveles es prácticamente un requisito a la hora de evitar agujeros sin fondo y el posicionamente de enemigos. Por mera curiosidad, decidí intentar jugar al juego de la NES solo tras haber superado el primer mundo de la versión de Gameboy Color y luego lo volví a jugar uan vez completé Deluxe, y debo decir que el mal trago y malas experiencias vividas en la versión portátil acaban traduciéndose en habilidad en el juego de la sobremesa, algo que pese a ayudar, no combate del todo la política del original de mandarte al principio si te quedas sin vidas, por eso para mí siempre será más disfrutable este (o el original usando save states). Al igual que el original, hay una segunda partida plus dónde algunos enemigos han sido modificados para ser más peligrosos y que te recompensa con Peach llamándote un "Super Jugador", algo que personalmente me merece la pena y que me resulta más entretenido que la experiencia original. Desde el tutorial mudo del 1-1 hasta los periplos frustrantes que pasé tratando de sortear los mundos del 8-1 al 8-4, nunca me sentí tan completo que como cuándo logré vencer el modo Super en menos de tres horas, luchando contra un reto auto-impuesto. No solo eso, sino que el juego te permite desbloquear imágenes secretas por lograr cosas como matar a ciertos enemigos o derrotar a Bowser en cada castillo usando solo bolas de fuego, haciendo, creo yo, el primer juego con logros de todos los tiempos. Si a esto le incluyes que el juego te permite desbloquear su secuela, Super Mario Bros. The Lost Levels, tienes a un juego muy completo y merecedor de halagos, aunque no sé yo si alguien cuerdo querría jugar a The Lost Levels con la diminuta pantalla de la consola portátil que no te deja ver nada. 

El simple añadido de poder guardar la partida y la cantidad ilimitada de veces que puedes darte de morros contra un nivel hasta que logres superarlo hace de este juego uno de mis favoritos en cuánto a juegos difíciles, ya que lo veo como una especie de Super Meat Boy, aún si no siempre resulta tan divertido como el juego que parece ser inspiró, y gracias a él he aprendido a apreciar a mini-Mario. Morirá de un solo golpe, pero es más veloz, escurridizo y puede colarse en sitios que no podría si hubiera consumido un champiñón. Por no decir que hace muy fácil lo de esprintar bajo Bowser para pulsar el botón que le rompe el puente y lo elimina. No voy a mentir, con las limitaciones gráficas de la pantalla, cuesta mucho lograr algunos retos como conservar la flor de fuego la cantidad suficiente de niveles como para eliminar a un Blooper, Cheep Cheep o incluso a Bowser, pero me parecen un reto estupendo para jugadores que se quieran poner a prueba. Los colores han cambiado respecto al título original, pero aunque no sean los tonos naranjas, la mezcla de amarillos y rojos no presentes en el original funciona, y no lo digo por mi patriotismo. Es decir, el juego pasa a ser más de paciencia y calma que de velocidad y habilidad, haciendo que ambas experiencias sean muy distintas, y con ambos reteniendo el molesto elemento de ser devuelto a mini-Mario con un solo golpe aunque lleves la flor de fuego, personalmente no puedo recomendar ninguno de ellos como juegos grandiosos para jugadores rasos a no ser que estés dispuesto a regresar a un tiempo en el que no importaba si el juego te requería dedicarle horas y horas de sacrificio para que lo disfrutases, porque entonces teníamos ese tiempo, no ahora que somos adultos. Y como un juego tan corto merece una review tan corta, le voy a dar un "Claustrofobia" sobre "Receta Original": si puedes convivir con la frustración y con tomarte despacio un juego como Mario, quizá disfrutes de tu experiencia, pero si no, solo albergarás recuerdos nostálgicos hacía este juego si lo jugaste de niño o si la dura experiencia te ha reportado alguna lección valiosa o recuerdo interesante. No recomiendo a todo el mundo el desafío Super que se desbloquea la primera vez que terminas la primera partida pero sí que recomendaré al menos que todos juguéis una vez el 1-1 de este port y decidáis si queréis seguir con la experiencia.

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