martes, 7 de julio de 2015

Bubble Bobble


Burbuja Piruja
Si alguna vez has soñado con un juego que te produzca dolor de cabeza, Bubble Bobble es el juego. No solo contamos con una música tan clásica como repetitiva sino que además tenemos un título largo como un día sin pan, niveles que pondrán a prueba tu paciencia y el tener que superar el juego con dos jugadores si es que pretendes conseguir el final verdadero, porque que dios te ampare si terminas el juego como un solo jugador, pues los demonios que hicieron este título consideran que tus esfuerzos no cuentan a no ser que lleves a un amigo por el camino del amargura en esta particular visita al infierno ¿Lo peor de todo esto? Este juego esta fuertemente vinculado a mi infancia por las incontables horas que le eché en el MAME, como una especie de padre abusivo que se niega a reconocer tus méritos mientras analiza si es mejor pegarte con el cinturón o con la bolsa de naranjas. La historia nos habla de Bub y Bob, dos coleguillas que son convertidos en dragones por un malvado brujo que además les roba las novias, por eso ahora ellos deben atravesar cien niveles de pura tortura masoquista si quieren recuperar sus vidas pasadas. Digno de Lovecraft. Y hablando de Lovecraft, los monstruos de este juego son... especiales: robots cuadrados, fantasmas, ballenas flotantes, ballenas fantasma, muelles con caras, duendes y algunos a los que no sé describir con certeza, a cada uno más absurdo. Pero el aspecto de los malos es lo de menos pues poco a poco los niveles empiezan a retorcerse y a ponerte más difícil lo de alcanzar a los enemigos, forzándote a hacer acrobacias sobre tus burbujas para ascender u obligándote a usar poderes como el torrente de agua o el relámpago en niveles en los que los bloques construyen palabras aleatorias en inglés y con la aparición de una ballena fantasma que atraviesa superficies sólidas y te perseguirá incansablemente hasta que mueras en sus ¿Manos? La primera vez que apareció semejante criatura me di cuenta del desastre que es este juego: sin apenas dirección eres puesto en mitad de la acción bajo la premisa de que vas a "la cueva de los monstruos", un sitio que por el nombre debería pertenecer antes a un Zelda que a un juego de tragaperras, y es que la triste realidad detrás de Bubble Bobble es que no es más que un tragaperras cruel al que no le importan tus sentimientos. Como una especie de bruja malvada. Por eso yo le llamo Burbuja Piruja. Y con esa misma lógica, al destrozar enemigos estos se convierten en comida ¿Qué? No lo sé, este juego me confunde.

Algo que sí es positivo sobre el juego y que puedo extraer es la cantidad de diversión que compartíamos yo y mi hermana jugándolo cuándo éramos pequeños. En el planeta tierra no han habido nunca dos hermanos que se hicieran más la puñeta que yo y mi hermana, pero a la hora de jugar Bubble Bobble formábamos un equipo infalible, recuerdo llegar a más de la mitad del juego con ella de mi lado en esos días de verano cuándo nuestra mayor preocupación era levantarnos temprano para no perdernos el nuevo episodio de Pokémon Advance Battle, una de las temporadas de Pokémon en Hoenn. Sin embargo los recuerdos no excusan lo absurdamente difícil que puede llegar a ser este juego. Cuándo dije que para el verdadero final hacía falta jugar con dos jugadores mentía, pues en un nivel hay que obtener una bola de cristal en un nivel y así desbloquear otro set de niveles, vencer de nuevo al jefe y tras el auténtico final, solo obtenemos un código para poder jugar a una versión más difícil del juego. Y fue ahí cuándo dejé de lado mi tendencia al sadomasoquismo en favor de ponerme a ver películas de Disney y llorar como una especie de niño traumatizado mientras ingería excesivas cantidades de helado. Este juego... este juego te cambia y no para bien, en lugar de hacerte un hombre hecho y derecho solo se alimenta de tu desesperación y energía positiva y te hace un miserable reflejo de lo que antaño fuiste, todo ello con la cruel garra de la nostalgia limitando tus movimientos y el peso de la agonía y la desesperación martirizando tu frágil corazón. Por eso le voy a dar una puntuación de "lobotomía" sobre "trauma infantil", pues si intentas llegar al final de este juego como yo hice, acabarás deseando que te metan los dedos en el cerebro hasta omitir cualquier recuerdo de jamás haber jugado a esta cruel bazofia que solo servía para vaciar las carteras de niños con un solo sueño: jugar Bubble Bobble. Para una alternativa mejor a este título dónde aparezcan los dinosaurios Bub y Bob recuerdo Bust-A-Move. Si es que puedes borrar los recuerdos de Bubble Bobble de tu cabeza.

No hay comentarios:

Publicar un comentario