Super Smash Mouth 64
Un día, a un señor en Nintendo se le encargó la tarea de hacer un juego de lucha con monigotes humanoides para la 64, el problema era que aunque el juego tenía el innovador concepto de arrojar a los enemigos del escenario en lugar de barras de vida, el hecho de que todos los personajes fueran iguales pero de distintos colores y no tuvieran rostros lo hacía aburrido. Entonces a esa fiel recluta de la gran N conocido como Sakurai, decidió junto con su amigote Iwata, en paz descanse, poner a personajes de la compañía: Mario, Yoshi, Pikachu, Samus, Donkey Kong, Link, Fox McCloud e incluso Kirby, creado años atrás por el mismo Sakurai. Con el prototipo en mano pero sin el visto bueno del jefe, Sakurai presentó el rediseño del juego y los superiores estaban encantados, entre ellos Miyamoto, que le animó a expandir la idea. Algunos modelos fueron reusados con pequeñes modificaciones y del modelo de Mario se recicló a Luigi, del de Kirby se recicló a Jigglypuff, hicieron uno nuevo para Ness de Earthbound y para no dejar al monigote humanoide inicial reconvirtieron al piloto de F-ZERO de la Super Nintendo, Captain Falcon, en un luchador cuerpo a cuerpo. Aunque en sus juegos el capitán no luchaba, tenía un pasado como cazarecompensas galáctico así que lo hicieron un luchador versátil del estilo de Ryu y muchos de sus movimientos, hoy en día icónicos, nacieron solo para Smash, haciendo que muchos crean o consideren realmente que Captain Falcon tiene más derecho como personaje de la serie Smash que de la serie de la que realmente, F-ZERO. Y así nacieron los veteranos de Smash. Si leer esto te ha confundido en lo más mínimo, entonces he hecho bien mi trabajo pues la misma sensación experimentaron cientos de mortales en todo el mundo cuando vieron un anuncio en el que actores en trajes de Mario, Yoshi, Donkey Kong y Pikachu paseaban tranquilamente por le campo antes de liarse a hostias. Nintendo siempre se ha conocido por su política de ser familiares, hogareños y políticamente correctos, y aunque no era la primera que un juego de lucha aparecía en una de sus consolas, Street Fighter y Mortal Kombat ya hicieron eso, sí era la primera vez que Nintendo hacía un juego de lucha con sus personajes en el papel central. Exceptuando Punch-Out, que es un caso especial. Pero el día en que hable en este blog de Punch-Out será el día en que Ubisoft vuelva a ser una buena compañía y daddy Ancel decida hacer de una vez Rayman 4 en 3D.
Smash originalmente iba a ser un juego competitivo, o eso era antes de incluir a personajes de Nintendo, ese cambio hizo que Sakurai quisiera introducir su filosofía del "Kirbyismo" según la cual los juegos deben ser divertidos y accesibles para todo el mundo. Eso fue lo que alimentó decisiones tales como las de incluir de forma obligatorio todo tipo de objetos aleatorios que cambiasen el curso de la batalla al más puro estilo Mario Kart además de hacer niveles temáticamente cercanos a los personajes que incluyesen obstáculos como viento, trampas y agujeros sin fondo para caer, destacando entre ellos Ciudad Azafrán, donde podían asomarse Pokémon en 2D para cambiar de golpe el curso de la batalla con un Lanzallamas o una Explosión, una decisión que no tardaría en ser removida de futuras entregas, al menos con la opción de jugar sin objetos y eventualmente, jugar en versiones planas y sin obstáculos de todos los niveles para no tener que jugar siempre en la misma y aburrida fase de Final Destination. Aunque con un foco en su diversión, Smash tiene un clásico modo arcade que mezcla todo tipo de escenarios: combates normales y corrientes, una batalla con un Donkey Kong gigante, Mario de Metal como subjefe final, un nivel que consiste en romper todas las dianas usando todos los movimientos del personaje, una batalla contra un débil grupo de varios Yoshis y enemigos que solo son los esqueletos poligonales de los personajes, una carrera hasta el final de la fase y todo ello culminando en una batalla contra Master Hand, una simple mano enguantada flotante que nos ayuda a definir la historia del juego. Smash no es de esos juegos que tienen una trama pero el concepto de Smash es que hay un niño que tiene figuras de personajes de Nintendo e imagina que cobran vida y luchan, esto es reforzado por la escena inicial en la que Master Hand toma los cuerpos inertes de los personajes, los arroja sobre la mesa y tras unos gestos, las figuras cobran vida y el aburrido escritorio del niño se convierte en un campo de batalla, por lo tanto, Master Hand no es más que eso que hacíamos todos de pequeños de fingir que nuestra mano es un monstruo y que nuestros soldaditos de juguete deben derrotarlo. Se pueden desarrollar más conceptos en la teoría a medida que las entregas progresan pero no me llamo MatPat y no proclamo cosas como que Sans es Ness así que dejémoslo en que Smash es una metáfora de la relación con el infantil mundo de los juegos a lo largo de la maduración en la vida con un tanto de aceptación nostálgica de seguir siendo un niño que se divierte con lo más sencillo del mundo y podemos ir a Final Destination con Fox only a MLGear un poco.
Decir que a día de hoy Smash 64 se mantiene igual de interesante que el día en que salió es pecar de ceguera nostálgica: el juego indudablemente ha envejecido mucho, sobretodo comparado a otras joyas de la 64, el movimiento es algo rígido y el exceso de polígonos puede hacer que los críticos más mezquinos lo llamen la versión imperfecta y casual de Virtua Fighter si Virtua Fighter no fuera Virtua Fighter. No me considero tan mezquino pero sí lo suficiente para afirmar que, objetivamente, Smash 64 no está tan refinado como las alternativas modernas o incluso de su época pero sí logra conservarse lo bastante bien como para poder ser divertido, casi como ir a un museo de juguetes viejos y ver con qué juguetes jugaban los padres o abuelos de nuestros abuelos. Quizá temporalemente es exagerado pero no haría esta comparación si Smash 64 no rezumara la época en la que se hizo por todos sus poligonales y afilados poros pixelados. Lo que en este punto convierte la competición en un duelo entre encanto y el sonido de hierro oxidado siendo doblado. El sonido sigue rebosando la calidad que se espera con canciones de todas las franquicias representadas, los niveles no son tan desagradables en diseño como algunos de futuras entregas y el exceso de color es algo que agranda el corazón, por eso he digo y repito que Smash 64 será el más imperfecto y bruto de la serie Smash, pero al menos alma no le falta. Lo mejor para mí de la serie Smash es que se molestan en hacer que cada personaje represente sus juegos y personalidad: disparar proyectiles a un Link estático hará que, como en su juego, el proyectil choque con el escudo y no le haga daño, así que o bien le atacas cuerpo a cuerpo o lo disparas a distancia. El mismo Link puede usar su bumerán, arco y bombas o el ataque giratorio, Samus tiene misiles, Pikachu varios ataques eléctricos que se parecen lo suficiente a los ataques en los juegos de Pokémon, Mario salta en la misma postura que en sus juegos y tiene un salto que extrae monedas como uno de sus ataques junto a bols de fuego integradas, Donkey Kong muestra la fuerza bruta que siempre se intuye que tiene y Kirby puede succionar enemigos para robarles un ataque de su lista de movimientos al igual que en sus juegos copia movimientos de sus enemigos (GameTheory: Kirby en realidad es un miembro ed la familia Uchiha), y eso, teniendo en cuenta que todos los personajes están muy bien balanceados hace de la experiencia un gozo, diferenciándolo de títulos posteriores como Playstation All-Stars Battle en el que personajes como Kratos tenían ventaja al importar de sus juegos un estilo de lucha más rápido y letal que los demás competidores. Sin embargo luego Nintendo metió DLC en Smash 4 y por eso Cloud Strife, Ryu y Bayonetta son constantemente el ojo de atención al tener muchas más opciones de ataque y movimiento al poseer más movimientos y opciones en sus juegos que el cúmulo de personajes de Nintendo cuyos juegos no tienen un alto énfasis en complejas mecánicas de combate, pues siendo sinceros, ni Zelda ni Metroid alcanzan el nivel de opciones de combate y complejidad de Bayonetta o Street Fighter. Y no, dudo mucho que porque Breath of the Wild exista conviertan a Link en un god tier en el eventual Smash 5. Aunque si le añaden el concepto de armas rompibles a lo Daraen, morirán angelitos en el cielo. Al menos por ahora en esta entrega de 64 no han perdido el norte y usan el modelo de Ocarina of Time para Link, aunque hubiera sido divertido si hubieran tirado por algo como el Link de ALttP, LA o el original.
Aparte del equivalente a un modo arcade ya mencionado el juego obviamente puede jugarse con más gente y es cuando alcanza el pináculo de la diversión que puede ofrecer, haciendo que el resto parezca menos divertido pero sin quitarle todo el mérito. Cuatro de los personajes deben ser desbloqueados (Capitán Falcon, Ness, Jigglypuff y Luigi), un número aceptable y mucho más preferible que la ridícula suma o condiciones necesarias para personajes en posteriores entregas. Si tuviera que poner a los cuatro Smash existentes, el de 64 sería lamentablemente el que ocuparía últiam posición pues sin gente con la que disfrutarlo, es el que menos ofrece y menos entretiene. Aún así le doy una sólida puntuación de "Mario de Metal" sobre "Daddy Sakurai's love": una reliquia memorable, pero reliquia a fin de cuentas.

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