Dead or Titties: 3D Edition
Si hay algo que puedo decir que me gusta del anime es el sentido del absurdo y el ridículo, y si bien los Hermanos Marx no podían hacer cosas fuera de lo común pero sí estúpidas y entretenidas, cuando los humoristas son ninjas serios y jovencitas pechugonas virtuales en un mundo de fantasía dónde cualquiera puede ser un ninja, entonces los límites del absurdo se ven enormemente aplastados para dejar paso a un enorme desierto solo que este desierto en lugar de tener arena, insectos y camellos tiene tetas, ninjas, tetas, una trama convulsa, tetas y combate fácil y satisfactorio. Y tetas ¿He dicho ya que este juego tiene tetas? Porque tiene tetas. Más allá de mis desesperados intentos de humor a base de repetir una palabra infantil que hace referencia a una parte femenina del cuerpo, Dead or Alive: Dimensions nos ofrece, o al menos lo intenta, un modo historia o "crónica" que pretende ligar de forma rápida y comprensible todas las tramas de todos los Dead or Alive hechos hasta este punto. Esta inmensa y compleja tarea es obviamente en vano porque no solo no se puede condensar tanta historia inservible en un cartucho portátil sino porque se nota que la historia es muy japonesa, en el sentido que si te esperabas algo lineal y comprensible, es que has venido al lugar equivocado. Básicamente lo que tenemos son capítulos que consisten de muchas batallas tutorial contándonos la historia de como Kasumi y Ayane se odian y luchan por ver quién tiene el cuerpo más carnoso y seductor para seducir a un tal Hayate que se pasa media historia aparentemente muerto por culpa del padre de Ayane, Raidou, quién parece ser un ninja intentando demasiado fuerte lo de ser un Heihachi Mishima ninja con poderes demoníacos. Por si con esta historia digna de telenovela asiática no fuera suficiente, tenemos al titular Hayate resucitado aprendiendo karate con su amiga que también lo quiere de novio, Hitomi, además de Ryu Hayabusa, de Ninja Gaiden, que sigo sin entender qué hace en la serie Dead or Alive más allá de porque Ninja Gaiden y Dead or Alive son propiedad de la misma compañía, casi haciendo de la franquicia de lucha un Smash Bros., solo que a diferencia del crossover de Nintendo este trata de tomarse en serio cuándo tiene un spinoff que es solo para ver a las hembras del juego en bikini jugar volleyball ligeras de ropa y admirar sus curvas. Así que creo que sobra decir que Dead or Alive es un juego raro y que con tanta historia convulsa y suplementaria, hay personajes que reciben demasiada atención y otros que apenas tienen sentido en la historia. Personalmente he acabado aborreciendo a Kasumi y Ayane y solo tolero sus caras bonitas por eso: porque son caras bonitas y nada más. Además de que Hayate y Ryu Hayabusa para ser poderosos ninjas hacen muy poco en la trama para ser considerados épicos, los malos son patéticamente fáciles a no ser que juegues contra ellos en peleas fuera del modo historia en alta dificultad y Helena Douglass, quién protagoniza todo el capítulo final por alguna razón que no comprendo tiene un acento que me hace reír y tener una erección a la vez, casi como Fiora en League of Legends, así que no sé si morderme como un maníaco la mano para dejar de reír o golpearme la entrepierna para cesar mi obscena situación, lo que suele resultar en mí dándome un cabezazo en la mano y mordiéndome la entrepierna con una furia desmesurada ¿Y qué es lo bueno de eso? Que tiene más sentido que la trama en Dead or Alive ¿He dicho ya que hay dos clones super poderosos de la ninja pelirroja, un samurái que se cree un ninja y usa técnicas que parecen sacadas de Naruto y un tengu? Ah, y este juego tiene tetas. Muchas tetas.
Si bien la historia de este juego es tan lógica como un submarino descapotable, hay un factor de redención en el juego, y eso es su jugabilidad: atrás quedaron los días de juegos de lucha con complejos combos, porque Dead or Alive tiene un combate que solo puede definirse como una carrera de velocidad por ver quién machaca los botones más deprisa y afortunadamente es satisfactorio hacer piruetas y combos imposibles con una falta de habilidad total y por esto me gustan los juegos que evitan ser competitivos y equilibrados, porque son divertidos. Sí, es frustrante elegir a un personaje normal y balanceado para tener que enfrentarte a uno de los cuatro o cinco personajes que tienen habilidades rotas como combate a distancia, teletransportación o alguna sandez del estilo, pero no lo cambiaría por tener a todos los personajes castrados y en el mismo nivel. Es como los MOBA, quién quiere equilibrio y competitividad se va al Dota 2 o Street Fighter/Tekken/Virtua Fighter y quién quiere desequilibrio total para divertirse rápidamente se va a Dead or Alive o a LoL, solo que en este último caso la diversión no está garantizada. Sin embargo la música es repetitiva y mediocre y completar este juego desbloqueando todos los personajes y poses no te permite obtener nada. Sí, en este juego puedes obtener modelos 3D de los personajes posando y tomar fotos, pudiendo asi completar el sueño de todo pervertido de fotografiar los pechos de Kasumi, el trasero de Elliot o los pectorales de Bass Armstrong. Y si algo se puede decir de este juego es que los gráficos son tan impresionantes y buenos para los estándares de la 3DS que no puedo creer que un juego así de bello y detallado corra en la portátil de Nintendo, sin duda un diez en ese apartado. Vivan los pechos saltarines que luchan con la baja resolución.
El combate funciona como un piedra, papel y tijeras entre ataques, agarres y defensas y el juego posee un peculiar ritmo, los golpes tienen la potencia adecuada y la forma en que los personajes rebotan y chocan con todo es muy satisfactoria, dándole su toque de peli de artes marciales de serie B en el mejor sentido, pero la facilidad de ejecutar movimientos no impide que los jugadores más habilidosos exhiban sus capacidades en largos combos, aún si como todo juego de lucha en la 3DS, es muy fácil spamear tu camino hacia la victoria.
El combate funciona como un piedra, papel y tijeras entre ataques, agarres y defensas y el juego posee un peculiar ritmo, los golpes tienen la potencia adecuada y la forma en que los personajes rebotan y chocan con todo es muy satisfactoria, dándole su toque de peli de artes marciales de serie B en el mejor sentido, pero la facilidad de ejecutar movimientos no impide que los jugadores más habilidosos exhiban sus capacidades en largos combos, aún si como todo juego de lucha en la 3DS, es muy fácil spamear tu camino hacia la victoria.
Dead or Alive: Dimensions es un juego que sabe lo que es: diversión rápida y frenética, humor absurdo japonés y fanservice por todos lados, si puedes vivir con todo ello o bien te gusta, es un juego muy recomendable de una saga muy recomendable. De hecho es injusto el criticismo al que vive sometida la serie porque entre tanta teta y culo sin fuste hay un sistema de juego que podría ser el más adictivo y frenético de cualquier juego de lucha, ya que los combates pueden durar menos de un minuto y la diversión no acaba nunca. Si los juegos fuesen comida, este serían las palomitas del cine en un cubo que zampar deprisa: placer extremo inicial y regusto salado tras haberlo experimentado. Completar este juego no merece la pena y no tiene casi profunidad en ningún sentido, es como un rápido tour por todo el humor japonés en series como Bobobo o Sargento Keroro, sin embargo, es un viaje que merece la pena tomar una vez. No siempre hace falta un juego equilibrado o una épica historia para tener a los jugadores enganchados. Por ello recibe un "Tetas" sobre diez, uno de mis favoritos y recomiendo jugarlo, o en su defecto, cualquier otro Dead or Alive. Además, como el juego está en una consola de Nintendo, hay un mapa desbloqueable inspirado en Metroid y en el mismo mapa el propio Ridley puede aparecer a golpear a un desafortunado luchador arrojado al exterior, lo que es guay supongo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario