SlenderShaun / Undoomed
Si volvemos nuestras mentes al año 2009 nos encontramos con el nacimiento de un icono en la siempre tan hortera y polarizante comunidad de de los creepypastas: Slenderman. Concebido como un creepypasta (o en términos más cutres: "una leyenda urbana de internet") y representado como un hombre sin rostro en elegante traje de pálida piel y a veces represntado como tentáculos, los escritos sobre la identidad de Slenderman flotaron por la red y se retocaban fotografías viejas para que la entidad maligna apareciera acosando desde las sombras a la gente, especialmente niños y especialmente apareciendo en las cercanías de parques o bosques y si bien ha aparecido en muchas otras cosas y ha sido refrenciado incontables veces, el ápice de su popularidad ya pasó y se debió a dos cosas: en primera parte por la serie online de Marble Hornets y en segunda por la incesante demanda de let's plays de el juego Slender, un simple juego gratuito que terminó resultando en Slender: The Arrival y en que tropecientos juegos de "terror psicológico" tratasen de imitar su fórmula de juego ¿La fórmula? Manejas a una persona atrapada en un sitio cerrado que debe hallar las ocho notas (o a veces otros objetos en mayor o menor cantidad) esparcidas por el mapa antes de que Slenderman te alcance, y cuándo mayor sea el número de notas, más cruel y eficaz será el monstruo, un concepto simple, fácil pero efectivo, ideal para una pequeña gema oculta de los juegos de terror, un buen título indie, pero en lugar de eso tuvimos que sufrir "LA OLA". Aunque quizá el término más correcto fuera tsunami porque no solo estaba Youtube plagado de idiotas sin talento como yo que hacían vídeos del juego y sus múltiples versiones más allá de la original sino que, bueno, habían todas esas versiones. Y es que realmente solo era trasladar la misma mecánica a otra ubicación que no sea un bosque oscuro varado en mitad de la nada: un hospital, un jardín enorme, un sótano, una casa entera, una escuela abandonada, una mansión... Honestamente, lo único que faltaba era una versión que ocurriera en un barco pirata y que en lugar de tentáculos Slenderman tuviera loros y su sonido estático al encontrarte fuera "You are a pirate" de Lazy Town. Eso haría un gran meme. Lo bueno de todas esas versiones es que añadían la opción de huir y salvarte una vez tuvieras todas las notas/ositos de peluche/mierdas varias que el juego quería que coleccionases en ambientes claustrofóbicos, pues en el original, obtener todas las notas no resultaba en un Game Over de victoria sino en un Game Over de Slenderman te ha pillado y seguramente vaya a violarte. Y si bien eso resultaba frustante (introducir rage face memes de hace más de cinco años) no lo era tanto como darte cuenta de que no solo llevabas meses jugando esencialmente al mismo título pero con otra capa de pintura sino que encima habías plasmado tu horrenda cara por todo Youtube en tu edad de niñato mientras jugabas a ese juego para el gozo de nadie. Sí, yo fui ese niñato, y por suerte no fui el único, muchos más perdieron la dignidad junto a mí en una batalla injusta. Sin embargo sí que recuerdo uno medio decente, no niño Youtuber, de esos no hay, pero sí de versión de Slender, conretamente una que tenía lugar en lo que parecían ser las ruinas de una fábrica o estación de tren en mitad del bosque, no solo disponía de los mejores gráficos y sonido de cualquier versión de Slender sino que su música no daba infartos y era divertido e interesante de jugar.
Pero una rápida búsqueda te recuerda algunos problemas del original que apenas ninguna otra versión arregló: tu personaje no podía correr mucha distancia y eso podía arruinar una partida perfecta, la luz era tanto tu aliada como tu enemiga (bueno, eso podría ser un positivo según como lo mires, haciendo que Slenderman te pudiera pillar antes si le enfocabas pero ayudarte a verlo acercarse), que tu personaje respire como si fuera una ballena con obesidad mórbida que ha aleteado demasiado deprisa o que en la mayoría de ocasiones todo dependiera de suerte aleatoria combinada con memorización de los niveles. Pero personalmente la mayor ofensa de Slender es que Slenderman dejó de dar miedo desde que tuve la desgracia de ver imágenes de él morreándose con Jeff the Killer, y eso duele cuándo el concepto podría haber sido algo elegante y sutil y no lo ridículo que el tiempo lo ha hecho ser. Por no mencionar que el juego se vuelve demasiado sencillo en espacios muy abiertos y muy frustrante en espacios muy cerrados. Todavía recuerdo el miedo de mis amigos al entrar en la casa en mitad de la nada dónde Slender siempre te ejecutaba si no eras ágil como una gacela. Y al final, la repetición constante y la burla o el trato de fanatismo que le dieron los sectores interesados en el mundo del terror terminó por hundir a Slenderman, que se ha convertido en una memoria distante, aún si Resident Evil 7 ha tomado prestados algunos factores ¡Bam! Eso por creer que no tendría sentido rehacer una review de 2014 sobre un juego de 2009-10 estando ya en 2017. El caso es que Slender no es en realidad un buen juego, su ambientación podría haber sobrevivido al tiempo de haberse mantenido la popularidad del monstruo a raya, pero hoy todo eso ha envejecido mal debido a la sobreexposición y francamente, debería haberse quedado en la sombra hasta ser pulido como un buen juego, por lo que a hoy en día respecta, el Slenderman es el símbolo de una época ya pasada y la cantidad insana de juegos basados en el mito es un flaco favor a lo que podría haber sido un monstruo original. Creo que hoy en día la única persona que hace que Slenderman tenga una buena imagen es Undoomed, un youtuber estadounidense inteligente y crítico, además de escéptico que si bien no usa a Slenderman, usa un avatar que parece directamente copiado y pegado del ser que un día fue en la mente de muchos, y aún así Undoomed apenas habla de juegos, pero eso no nos incumbe. Así pues, por el dolor personal de una era pasada le doy a Slender un "Sepukku" sobre "edgy teenage tears". Es muy difícil recomendar a un juego que fuera de contexto es absurdo como Slender, y no puedo hacerlo, pero es algo que debe ser obligatorio para cualquiera que quiera enteder la locura que poblaba internet antes del 2015, aún si esta solo ha aumentado más y más pero por razones totalmente distintas. Como una cicatriz que no desaparece, este juego deja marca, una desagradable, una fría, y una de vergüenza.

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