domingo, 9 de agosto de 2015

Naruto Ninja Destiny






Narut-Oh no...
Podría decir que Naruto Ninja Destiny (o Density como diría George McFly) es o, intenta ser, una especie de Tekken con personajes de Naruto para la DS fracasando estrepitosamente en ello y en su lugar proporciona uno de los menos interesantes juegos de lucha de todos los tiempos y ojalá pudiera dejar esta entrada ahí mismo pero me gustaría remontarme a la mente del niño iluso del pasado que vio este juego en el escaparate y pensó "tan malo no puede ser", incluso quiso darle buenas expectativas. Pero ese niño era estúpido, no eligió el juego y debió aguantar unas navidades con esta bazofia como su nueva novedad en su penosa DS ¿Las otras alternativas en el momento? Pokémon Diamante y Battles of Prince of Persia. Un auténtico trío de pesadillas. En esa época, yo, y tantos otros niños, nos veíamos fascinados por el ninja Naruto y el show nos entretenía cada mañana antes de ir al cole, así que cualquier juego con el rubio vestido de color butano era una garantía de pedir a nuestros padres y yo pedí un juego de Naruto mínimamente decente, el tercer Ninja Council pero no lo encontraron y terminé habiendo de sufrir este título. Pero claro, esto es un shonen y la regla de todo shonen es que por muy malos que sean, siempre habrán juegos de lucha de los mismos si obtienen la popularidad necesaria, y Naruto no fue una excepción. Es decir, tardaron muchos años en pulir el mejor juego de lucha de Naruto en la serie de Ultimate Ninja Storm que todavía hoy sigue creciendo porque aunque Kishimoto ya haya contado la historia de Naruto y su amor platónico Sasuke, todavía nos quiere contar la vida y ocurrencias de Boruto, el hijo de Naruto, lo que hubiera estado bien si  quién lo hubiera hecho fuera Dragon Ball Z y se hubiera centrado más en Gohan (cosa que hizo pero que concluyó en la saga de Célula de forma satisfactoria solo para que en la de Buu Gohan tuviera unos pocos momentos épicos y ya, luego todo recayó de nuevo en Goku y Vegeta). Pero la nostalgia es poderosa y por eso muchos juegos de shonen se limitan a contar las historias iniciales y más sencillas, y esto también es cierto para Ninja Destiny, que en su primera entrega se ocupa de cubrir el arco en que el grupo criminal de akatsuki es introducido con Itachi Uchiha y Kisame Hoshigaki empezando por la pelea entre Neji Hyuuga y Naruto Uzumaki. A partir de ahí el modo historia es una serie de peleas que puede completarse en menos de media hora y cuya simplicidad resulta apabullante incluso al estar hablando de la Nintendo DS. Una cosa buena que se me ocurre decir es que este juego tiene muchas papeletas de estar en tu tienda local en segunda mano, por el precio de un bocata, así que si quieres llenar espacio en tu estanterái o engordar artificialmente tu colección de juegos de DS es la mejor forma de hacerlo. No soy muy partidario de esto, de elegir algo fungible sobre una cosa material y eterna que puedes tener toda tu vida, pero el bocata seguro que te sería más satisfactorio que el juego. Para empezar te llenaría la tripa a cambio de vaciar tu cartera y no lo haría dándote gráficos horrendos y una calidad pésima de contenido. Aunque claro, eso varía según dónde compras el bocata. Y si tan mala parece mi percepción de este juego es por algo, pues no en vano iba a clase con un cuaderno de Naruto para que el todo mundo viera a mi weeaboo interno de esa época, pero desde que jugué a Ninja Densidad digo Destino, ese cuaderno terminó en la basura, así lo digo todo.

A la hora de combatir tenemos nuestra obvia barra de vida, otra de chakra para usar técnicas especiales y el señuelo al ser golpeados para evitar daño, además de una selección aleatoria de objetos en la pantalla inferior que van desde proyectiles kunai hasta pociones instantáneas. Resulta obvio que el movimiento y peso de los personajes al moverse y atacar pretendía emular Tekken, pero en Tekken las acciones son relativas al contexto, o lo que pretendo decir es de forma pretenciosa que los personajes parecían ser afectados por lo que hacía el enemigo y tenían animaciones reales que los hacían parecer personas, en Ninja Destiny los personajes son sacos de patatas que al caer al suelo hacen ruido y ruedan de forma arácnida hasta volver a ponerse de pie, es terrorífico. Por no mencionar que la "estrategia" de batalla consiste en ahorrar chakra, intentar no ser golpeado para evitar gastar chakra al hacer un señuelo y usar la técnica especial una vez la barra está llena y quién lo hace más deprisa gana. Al completar la historia desbloqueamos al Shao Khan de este juego que es Naruto poseído por el chakra del zorro, personaje que aquí está roto precisamente porque sus combos integran teletransportaciones que no gastan chakra, haciendo que no solo sea un objeto difícil sino que pueda mantener un ataque durante mucho más tiempo que otros personajes cuyos combos son muy cortos y arriesgados, véase Kakashi, que aunque en la serie es veloz y ágil aquí es una piedra porque necesitábamos a un personaje pesado y lento para llenar los roles de un juego de lucha, y tiene que haber siempre un luchador de agarres grande y pesado. Sé que es la DS pero esa consola nos ha dado juegos como Pokémon Blanco y Negro y sus secuelas, aquí los modelos harían que la Nintendo 64 pareciera extremadamente potente y los fondos son imágenes estáticas. Esto no mejora cuándo ves que las entregas futuras de Ninja Destiny añaden cosas que las hacen mínimamente interesantes como un modo aventura dónde viajas por un mapa, te enfrentas a ninjas genéricos sin nombre ni personalidad como si fuera un RPG y hay una selección más interesante de personajes, y como olvidar la olvidable música o que los golpes suenan como si chasqueases los dedos muy fuerte y no como si se dieran puñetazos y patadas. Aún así hay una parte en mí que no puede negar que las batallas tan cutres tienen su encanto, quizá porque me he acostumbrado a ver a Naruto de pocos polígonos haciendo un Rasengan que se parece más a intentar hacer cosquillas al enemigo o porque Jiraya invocando a un jpg mal comprimido de Gamabunta siempre me saca una sonrisa. En resumen: este juego es atroz y divierte mucho si tu intención es burlarte de su existencia por puro márketing y eso le da una puntuación de "los ninjas no molan mucho" sobre "los piratas son mejores". Si encuentras una copia y tienes una hoguera cerca, haz que hagan el amor, el mundo te lo agradecerá.

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