lunes, 6 de octubre de 2014

Sonic Advance


Sonic Avanza (No sabemos hacía dónde, pero avanza)
Otra serie de juegos a la que he estado sin atender gran parte de mi vida es Sonic: antes de que yo llegase a este mundo, Sonic ya era un clásico, y pretendía destronar a Mario en popularidad, aunque el tiempo demostraría que una falta de mantener tradiciones puede hundir a una franquicia, pero siempre hay esperanza para el erizo azul de SEGA, no como para otras mascotas olvidadas de otras compañias. Previamente a jugar Sonic Advance, mi única experiencia en profunidad con un juego de Sonic fue Sonic Adventure, así que el vivir por primera vez a Sonic en dos dimensiones empezó siendo algo casi místico: había oído las leyendas de lo buenos que eran los clásicos y me aventuraba a una trilogía infravalorada en la portátil de Nintendo (y es que eso en aquella época era impactante, pues nadie te hubiera creído si les decías que verías a Sonic en una consola de Nintendo), pero creo que ya puedo discernir lo que hace a Sonic una de las franquicias con más seguidores leales y ruidosos que Mario. La idea central alrededor de Sonic es que el tío va deprisa, le da igual el no seguir las normas de seguridad vial y correrá tan rápido que ni una policía formada por clones del Correcaminos podrá atraparle, sin embargo, si bien los primeros niveles de este juego no penalizan en absoluto tu exceso de velocidad (al menos no de forma significativa), el resto de niveles sí lo hacen; una vez entras en la fase de hielo que viene después del casino todo empieza a derrumbarse: la velocidad que antaño perseguías con aplomo inquebrantable resulta ahora en una cantidad elevada de muertes por haber caído al vacío, haber perdido el oxígeno debajo del agua o haber sido empalado por picos emergentes del suelo que solo un adivino como Sandro Rey podría haber detectado. Este factor contaría como algo absolutamente e irremediablemente negativo de no ser por la rapidez con la que el juego te permite continuar y la naturaleza corta de los niveles, que a lo sumo no llevan ni media hora de completar y dada la poca cantidad de estos (Siete creo recordar, incluyendo la zona final), que hacen de la experiencia algo más sencillo de digerir e ideal para jugadas cortas y poco profundas. 

El juego te permite jugar con Sonic, Tails, Knuckles o Amy y aunque todos los jefes son nuevos, la pelea final contra Ivo "Eggman" Robotnik consiste en que el doctor usa en ti máquinas que ya ha usado en los juegos clásicos. Pero ahora hablemos de los problemas: la zona de agua y hielo te forzará en una o dos ocasiones a ser perfecto a la hora de moverte en el agua para alcanzar la próxima burbuja de airte si no quieres morir ahogado, el jefe del nivel es el peor y más complicado de todos haciéndote gestionar proyectiles que caen del cielo sobre los que saltar para recuperar oxígeno, la zona del templo del aire tiene momentos frustrantes a la hora de atravesarla y la zona final no solo añade esos fosos sin fondo que te matan de un golpe sino que añade un límite de tiempo, con un diseño de nivel casi tan frustrante como el del templo del aire. Quizá porque soy un adulto pero estos problemas acaban convirtiéndose en molestias irritantes que no pican tanto en mi ser como para hacer que olvide del todo lo bueno que tiene el juego para ofrecernos y aunque yo pueda hallar un poco de diversión en este título, dudo seriamente de que a un niño pequeño (el público intencionado que Sonic persigue) le guste intentar pasar los últimos niveles de este juego en lugar de ir a los primeros niveles, que francamente son los más divertidos y llenos de adrenalina, con múltiples caminos por los que ir. No culpo a los diseñadores, pues yo tampoco sé (todavía) cuál es la forma ideal de incorporar dificultad natural en un juego de Sonic, pero espero que este título haya servido como prueba para que el resto de juegos de la serie Advance sean mucho mejores, porque sin estos problemillas serían juegos perfectos, y es que llevar a Sonic a toda velocidad por niveles haciendo que derrape sobre raíles de hierro es francamente adictivo, es velocidad adictiva con unos gráficos preciosos y una música ideal. Al igual que en casi todos los Sonic, reunir los anillos suficientes te permite convertirte en Super Sonic aunque no sea algo que yo personalmente vea como un plus (véase la decepcionante fase final de Sonic Adventure contra el auténtico Chaos), pero está ahí para los amantes de los retos y de completarlo todo al cien por cien. Otro punto favorable y digno de mención es que pese a ser un Sonic en 2D, Sonic ha conservado su aspecto de los títulos más modernos, por lo que es interesante ver a la versión moderna del personaje dentro del formato viejo del juego. Ahora solo necesitamos un Sonic Adventure 3 protagonizado por el Sonic Clásico de la era de la Genesis/Mega Drive. Un hombre puede al menos soñar... Eso y que quería aprovechar para decir algo que ofendiese a los puristas del Sonic clásico que solo aceptan a la versión infatil y rechoncha del erizo. Lo siento, pero con esa tripita dudo que el Sonic original pueda ir muy deprisa y en esta vida... YOU GOTTA GO FAST.

A fin de cuentas, Sonic Advance no es ni un juego estelar ni una patraña, es un título muy decente y corto, capaz de ser disfrutado por cualquier persona de cualquier edad y que mejoraría más solo si unos pequeños puntos fueran mínimamente pulidos, mas no se le puede pedir perfección a todo. Por todo ello, le doy a Sonic Advance un "Storm the Albatross" sobre diez; indispensable para los fans de Sonic, aceptable y digno para cualquier otra persona.

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