Simulador de Batman
Si existió una verdad absoluta hace años es que era prácticamente imposible hacer un juego de superhéroes que fuese bueno, pues solían acabar ocurriendo dos cosas: o bien el juego trataba de innovar y emular como debería sentirse estar en la piel del héroe o heroína, y fallaba estrepitosamente porque se esperaba demasiado del jugador o las mecánicas estaba rotas, o bien se intentaba copiar y pegar la fórmula de otros juegos incluyendo las caras de los personajes involucrados y se le jodian un poco los controles para así tener una versión mediocre pero temática del juego que se intentaba imitar. Obviamente, habría la excepción a la norma que callaría bocas siendo más aceptable de lo esperado, pero no es que hubiera ninguna obra maestra del videojuego escondida bajo la máscara de un juego de Spiderman o Superman, y nadie esperaba que las cosas cambiasen y aunque nunca cambiaron de veras, hubo un momento de genialidad cuándo DC y Warner Bros. decidieron darle la licencia de Batman a Rocksteady y a Eidos y les dijeron algo del estilo "haced algo bueno con esto". Y no decepcionaron. Al menos no totalmente. Batman Arkham Asylum es el primero en una serie de juegos que narra las aventuras del murciélago en su misión de salvar a Gotham de las maquinaciones del Joker y, en este primer título, la trama consiste en una captura del rey del crimen que resulta en este escapando de la autoridad y asentándose en el asilo/manicomio de Arkham, dónde planeaba volver para organizar un motín. Atrapado en una isla llena de criminales peligrosos y viejos enemigos como Hiedra Venenosa, Bane o El Espantapájaros, Batman deberá salvar el día una vez más aún si el sitio parece estar en una noche perpetua, algo que acaba jugando al favor del héroe. Menuda casualidad. Con unos gráficos muy pulidos y francamente sorprendentes al jugarlos en calidad más alta, Arkham Asylum creó su propio estilo de juego que se divide en dos secciones: combate y sigilo. En combate usamos simplemente dos botones para atacar y contraatacarm, sumado al ocasional salto, voltereta, batarang o golpe de capa, haciendo así combos que nos darán más puntos al prolongarlos sin interrumpción alguna y que pueden llegar a alcanzar cifras ridículamente altas. En sigilo, Batman debe colarse y esconderse por los rincones mientras abate sin hacer ruido a los guardias, dejándolos inconscientes, ya que estos van armados y con unos pocos disparos lo dejan como un colador. Además, al sigilo se acaban añadiendo gárgolas que explotan, haciendo que Batman no disponga ya de una "área segura" dónde apenas se le puede encontrar, y los demás juegos solo mejoran más y más este aspecto añadiendo más complejidad a estas fases. Y a las de combate, pero estas al final solo son trabas a la hora de hacer combos, sinceramente.
Volviendo a la historia, el Joker se ha compinchado con una científica para usar una sustancia llamada Titán para infectar a criminales y hacer que sean como Bane, ya que el Titán es lo que usa Bane para ser un gigantón así. Con un ejército de brutos mutantes, el Joker planea escapar de la isla y atacar Gotham directamente, pero, y perdón por el spoiler, pero Batman logra salvar la situación. Con algunos combates épicos como contra el Cocodrilo Asesino, El Espantapájarosy Hiedra Venenosa y otros más patéticos como contra Harley Quinn, Zsaz y Bane, Batman acaba por volver a encerrar a todos usando sus aparatos variados, que pueden usarse fuera de combate con mayor o menor eficacia. Dichos aparatos incluyen batarangs, batarangs remotos, gancho para movilidad vertical, gancho para movilidad horizontal, detector de sustancias... Estos aparatos algo ridículos en esencia solo se hacen más absurdos en las secuelas y hecen de la experiencia una verdadera simulación de lo que debería sentirse al ser Batman, el rico disfrazado armado hasta los dientes con cosas que parecen inútiles y resultan ser efectivas. Es como si Batman tratase de combinar lo mejor de Drácula y de James Bond. La queja más grande posible es que esta increíble experiencia dura demasiado poco: yo me lo he pasado completo en dificultad media en cuatro horas seguidas, algo que resulta de risa si lo comparamos cons sus futuras continuaciones, que tienen el contenido suficiente como parar a un tren en comparación a esta pequeña degustación de jugabilidad. Batman Arkham Asylum es probablemente el juego más corto al que he jugado nunca (de los que se supone que tienen un hilo narrativo con un final, obviamente). Por otra parte está el que los diseñadores decidieran hacer del Joker, un villano conocido por ser inteligente y débil físicamente, un boss final genérico musculitos. Al final de la travesía por la isla, el Joker se inyecta el suero del Titán directamente en el cuello y acaba convirtiéndose en una abominación Hulkiniana que debería ser olvidada por la historia y acaba cayendo frente a la técnica de alta inteligencia de Batman de ponerse gel explosivo en los nudillos y darle un puñetazo en la cara al Joker lleno de esteroides. Lo peor es que suena menos serio que muchos de los cómics en los que ha aparecido Batman. O por lo menos que el Batman de la era de plata o del televisivo Batman de Adam West.
En una tangente parcialmente ajena al juego, me gustaría quejarme de Games for Windows Live (GFWL), la interfaz que el juego usa para comprobar que has comprado el juego y que ha hecho que me sea imposible revisitar este título de nuevo para este análsis hecho desde cero, forzándome a estrujar el cajón de los recuerdos viendo vídeos del juego y jugando hasta donde los cracks nocd me permitieran ir. Creo que infravaloré a la comunidad cuándo les escuché decir que GFWL era un cáncer que solo dificultaba el acceso a los juegos y es que a día de hoy, Batman Arkham Asylum es uno de cuatro juegos que tengo en formato físico y que, solo porque usan ese estúpido GFWL, ya no puedo jugar: no importa una mierda que posea los juegos por haber pagado por ellos porque la aplicación no puede conectarse a este servicio que ya ha muerto y no descubro la forma de redimir mis códigos de desbloqueo en Steam u otra plataforma similar que funcione de veras y no como esta basura. Microsoft no me ha respondido a los múltiples correos y ninguna solución online me resuelve nada, así que a todos los efectos, GFWL ha hecho que cuatro juegos (caros en su día) de mi librería de PC queden totalmente inutilizables junto a un cuarto título que usa SecuROM y pide unas llaves que no me proporciona. Buen trabajo, hijos de puta.
El juego ofrece retos de combate y sigilo que pueden ser completados y al completar el juego recibimos una armadura de combate especial que ojalá hiciese algo pero que es solo estética para los desafíos de combate y sigilo, otro aspecto en que las secuelas mejorarían. En PS3 es posible comprar un DLC que te permite jugar como el Joker pero que, al precio que va y lo poco que contiene, no es nada recomendable en mi opinión. Algo que estarás cansado de leer en este punto de la review es que las secuelas de este juego lo hacen todo mucho mejor, y es que eso es muy cierto: las próximas entregas de Batman Arkham añaden mucho más contenido y opciones mientras que Batman Arkham Asylum se contenta con dar una experiencia cinematográfica breve pero memorable. Puede que Arkham Asylum no sea el peor de la serie (y dudo que lo sea), pero es la fundación hermosa y compacta que permitió la existencia de esta bella serie que parece llegar a su final pronto. O al menos eso es lo que desearía. Quizá algún día pueda hablar de todas las secuelas de este juego, cosa que dudo, lo más probable es que haga algún día un análisis de Batman Arkham City pero al resto habrá que darles más tiempo. Por todo eso creo que este juego se merece un "Nanananana" sobre once: un breve simulador de Batman en una era dónde se ha perdido la fe por los juegos de superhéroes. Es un buen juego, pero demasiado corto por su propio bien.

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