sábado, 1 de noviembre de 2014

Bakugan: Defensores de la Tierra


Bakuganzilla (y Metal Gear Bakugan)
Si el primer videojuego que se hizo de Bakugan fue bueno, su secuela fue todavía mejor. Dejando atrás las mecánicas del juego físico, Bakugan: Defensores de la Tierra mezcla dos secciones totalmente opuestas (al menos en el modo historia): niveles de sigilo al más puro estilo Metal Gear Solid en el que distraemos a guardias y eviamos ser detectados a la vez que abrimos cofres y tratamos de llegar al final de la fase, y el modo principal, que consiste en un simulador de Godzilla fantástico. en unas batallas en tercera persona, podremos manejar a los distintos Bakugan de los héroes (y en la segunda campaña, los de los villanos también), y usarlos en batallas colosales para defender puestos o asaltar bases enemigas o combatir contra otros Bakugan gigantes con la visión de la ciudad, convertida en una pequeñez en comparación a las enormes bestias. Nuestros monstruos podrán volar, disparar rayos y hacer combos simples y cada uno presenta sus propias ventajas: velocidad, fuerza, especializados en disparo, especializados en causar estados negativos al rival... La variedad es casi digna de un juego de lucha y es que, con los Bakugan desbloqueados en el modo historia podemos ir al modo versus para enfrentarnos a un amigo, haciendo de este juego no solo una sólida pero breve experiencia de un jugador, sino también un buen recurso para jugar con los compañeros que se pasan por casa. Obviamente no hallaremos la profundidad y complejidad de un auténtico juego de lucha: muchos movimientos solo combinan consigo mismos y hay luchadores claramente más poderosos y aventajados que otros, pero eso no priva al juego de un factor de entretenimiento casual que francamente hace falta en títulos que uno esperaría fueran mejores. Al igual que pasaba con el juego anterior de la saga, este es igual en jugabilidad tanto en Wii, PS3 o 360, pero la versión de DS padece de una reducción gráfica tan severa que creo que merecería su propia review en el futuro si consigo hacerme con ella. Algunos de los problemas del juego son una banda sonora repetitiva similar a la del juego anterior y que olvidé mencionar, así como algunos niveles de la historia que requieren presición quirúrgica dada una pequeña desaveniencia entre el diseño de los niveles y los controles de los Bakugan, y en las fases de sigilo más avanzadas, muchas veces las posiciones ridículas y masivas de los guardias hacen que debas memorizar sus patrones de movimiento algo avanzados o bien arriesgarte a que te pillen y usar las tarjetas "salva vidas" para que te perdonen la presencia.

En cuánto a historia, Bakugan: Defensores de la Tierra toma lugar en la continuación de Bakugan, Nueva Vestroia (Una especie de Digimon 2.0 o Islas Naranja), dónde solo han aguantado Dan, Marucho y Shun de la serie original, el resto de miembros del equipo son nuevas caras con nuevos Bakugan personales, así que nada de Tigrera. Por lo que tengo entendido, Nueva Vestroia consiste es que, tras el final de la serie de Bakugan original, Dan y Marucho acaban teletransportados a un universo con una civilización humana en la que se usan a los Bakugan tanto por entretenimiento como para perpetuar crímenes, y hay un grupo de guerreros libres que lucha contra una organización malvada a la que Dan y Marucho se unen para descubrir que Shun lleva también su tiempo en Nueva Vestroia. En el juego se cuenta una trama distinta a la de la serie, pues esa organización malvada ha llegado a la tierra y busca atacar a lugares famosos del mundo real, como Japón, Egipto, Londres o Nueva York, y por alguna razón, a mitad de la trama nuestro personaje es llevado a una versión paralela de ese mundo dónde nadie lo recuerda y debe ganar de nuevo la confianza del equipo mientras derrotan a la malvada organización. Si bien la existencia de un avatar estaba justificada en el primer juego, aquí no tenemos a nuestro propio Bakugan y lo único que hacemos es dejar a los demás personajes como inútiles ya que seremos nosotros los que usaremos los Bakugan del resto para combatir mientras, supuestamente, ellos miran tan campantes. La historia tiene sus toques emotivos al final cuándo se desvela que el malo principal es el hermano de una del equipo de héroes y que nuestro avatar debe despedirse de ellos para ir a su propio mundo y acaba por no hacerlo porque no quiere dejar a sus amigos solos... Este título padece de una historia que intenta ser demasiado grande y acaba confundiendo a cualquiera, algo que no hace falta para un juego de Bakugan, personalmente prefiero la simple narrativa del primer juego, dónde nadie confiaba en ti por ser el nuevo y usar a Leónidas, un Bakugan que años atrás fue malvado y debías ganar la confianza de los héroes derrotando a Marduk. Por el resto, el juego es inofensivo y si se siguen los objetivos de las misiones uno puede pasarse la campaña sin enterarse de papa de la historia.

Al ser un estilo de juego diferente, la selección de Bakugan para usar está muy reducida, ya que cada uno de ellos tiene ahora su propio y variado set de ataques y disparos y poses en lugar de la única y singular pose de ataque que todos los Bakugan tenían antes y que se limitaba a una por Bakugan. El tamaño del plantel se podría considerar reducido ya que muchos de los luchadores tienen a una versión distinta y más poderosa de ellos mismos, al menos cada uno de los Bakugan de los héroes, y Dragonoide tiene como tres formas distintas que luchan de forma diferenciada, el Bakugan del villano que también tiene uan versión más poderosa y los de los villanos, que son los únicos atrapados en una potencia mínima pero que se especializan en técnicas o bien clónicas (Como Vulcan que es básicamente el Bakugan de Subterra de los buenos pero con movimientos distintos), o variaciones elementales con distintos estilos de combate, siendo el más único Trampa, presente solo en dos de los Bakugan: el Haos y Aquos de los villanos. Si algo nos han dicho las tradiciones es que juegos así deberían ser horribles y malísimos, pero Bakugan: Defensores de la Tierra es una experiencia sólida, breve y memorable que puede hacerse mejor con la compañía de amigotes, ya sea para reírse del penoso doblaje y las escenas o para disfrutar de luchar los unos contra los otros en la arena. Le voy a dar a este título un "RAWR" sobre seis y tres tercios: es como ese día en que saliste con tus amigos a hacer algo muy distinto a lo habitual pero que recordarás porque fue muy divertido, aún si al principio no sonaba como buen plan. Y que puedes repetir cuánto quieras. Francamente un título al que le daría el honor de considerar "una joya muy poco conocida", o "Hidden Gem".

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