lunes, 14 de diciembre de 2015

Undertale







El juego que te juega a ti
Recientemente ha habido una especie de tormenta en internet, y no es en vano, pues ha nacido una nueva fanbase, y como siempre, eso significa dos cosas: la mitad de internet pasa a formar parte de tal fanbase mientras que la otra mitad llora y se queja de la excesiva exposición que recibe el tema al que el fanbase gira alrededor. Ya fui en su día detractor de animes como Attack on Titan, y juegos como Bravely Default y básicamente cualquier juego que de repente parecía gustarle a todo el mundo, pero decidí darle una oportunidad a Undertale, y este me recompensó arrojándome perros, huesos, robots sexualizados y un romace lésbico a la cara. Y parte de eso me gustó. Quizá no la parte lésbica, pero sin duda el humor extraño. Cualquiera que conozca su historia de los videojuegos podrá ver influencias muy potentes de Earthbound (o Mother 2 como se lo conoce en Japón), y los combates tienen lugar en una estética muy parecida a la de las aventuras de Ninten, Ness y Lucas, sin embargo hay un gran giro de acontecimientos y creo que esto es lo que ha captado a la mayoría de gente: en este RPG no es necesario matar a nadie. En tiempos modernos en que se dice que los jugadores buscan innovación e ideas frescas (aunque las estadísticas de ventas digan lo contrario), girar tan drásticamente la perspectiva en un género en el que matar parecía ser el foco central del interés del jugador por el propio género, es revitalizador ver, no simplemente como alguien ha tratado de cambiar la fórmula, sino ver que además lo hace de una forma tan genial. Hablando en plata: en Undertale hay enemigos con mucha personalidad, y si en lugar de tomar la ruta violenta decides la pacífica, puedes interactuar con ellos, de modo que las batallas se convierten en pequeñas fases de shoot 'em up esquivando lo que arroje el enemigo para no recibir daño alguno mientras realizas acciones como ignorarlos, animarlos, mirarlos fijamente, bailar con ellos o incluso ligártelos, y cuándo un juego te permite ligar con aviones tsundere, sabes que no es un juego que vayas a olvidar fácilmente. Además de todo esto, los enemigos espontáneos a los que tú decides si matar o salvar se ven aderezados por un grupo de personajes centrales: Toriel, Sans, Papyrus, Undyne, Mettaton, Alphys, Asgore, Napstablook... Y lo mejor de todo es que al principio parecen cada uno un simple chiste sobreanalizado pero a medida que juegas empiezas a sentirlos como tu familia, y es que el juego empieza cuándo tú, un pobre niño humano o niña humana (nunca se aclara), caes dentro del Monte Ebott, dónde se han encerrado a los monstruos tras su derrota frente a los humanos en la guerra que puso fin a una época de paz entre ellos. Supuestamente eres el mensajero que traerá paz a ambos mundos, pero al final del día tú decides tu destino, y para acompañarte en tu camino tendrás a tu madre cabra, a los hermanos esqueletos, a la temible soldado, a la científica asustada, a un fantasma DJ con depresión severa y a ¿Un robot egocéntrico y psicópata? A decir verdad, soy de esos a los que explicar Undertale se les hace un tanto complicado, pues no sé por dónde empezar así que tomaré la mejor parte: la música. Rivalizada solo con el humor y las poderosas partes sentimentales que posee el juego, la banda sonora es tan increíble que estoy en un serio problema pues quiero comprarla, y eso casi nunca me suele pasar. Regresando al humor, podremos notarlo en los más pequeños detalles: ya sea encontrando una aldea secreta llena de gatos tontos que hablan como si fueran analfabetos, hasta lo impredecibles que pueden ser ciertos personajes según tus actos, pasando por detalles como el no poder vender tus objetos en la mayoría de las tiendas ¿Porqué iba a comprarte el dependiente de una hamburguesería tus trastos usados como un tutú viejo o un palo? 

Más allá de una densa capa de humor, el juego esconde en su chistera poderosos momentos emocionales si decides tomar la ruta del verdadero pacifista y no matar nada en todo el juego solo para luego tomar la senda genocida en una partida venidera y ver como aniquilas a todos los monstruos con crueldad siendo aún solo un crío o cría de corta edad humano y armado con cosas como ollas de cocina, palos, zapatos de ballet o una pistola... sin munición. El mayor problema a la hora de hablar de Undertale es no revelar su historia, porque a decir verdad, este juego es uno de esos en qué no juegas por el juego, sino por lo qué el juego quiere contarte o te permite experimentar. Sí, hay partes difíciles como batallas con ciertos bosses con tridentes y láseres que no mencionaré, pero excepetuando dos momentos oportunos, tanto la senda del pacifista como la del genocida o la neutra son muy sencillas, aunque la senda pacifista será la que requerirá más de ti, sobretodo si te ves en apuros de dinero para comprar algún objeto curativo ¿Y por qué? La gracia es que, si no matas, tu nivel o LV (el juego lo llama LOVE (solo al principio)) no sube, no ganas nada de EXP (que no es experiencia, pero parecido), por lo que deberás llegar al final con los mismos veinte miserables puntos de vida con los que empezaste, así que la senda pacífica se convierte en una constante búsqueda de la mejor armadura y de llenar el inventario de objetos curativos mientras te equipas armas que te den bonificaciones como mayor tiempo en invencibilidad tras ser golpeado, convirtiendo así el juego en una batalla de paciencia y dedicación. Sin embargo, el juego no es muy largo y en menos de diez horas deberías haber visto todo lo que te puede ofrecer, aunque recomiendo echarle alguna que otra ojeada. Para ser un juego reciente, tiene ya muchas conspiraciones y creepypastas circulando a su alrededor como la identidad del misterioso W.D. Gaster o la dualidad entre Frisk y Chara, así como especulaciones sobre qué le pasó a cierto personaje y qué relación tienen el niño, el niño cabra y la flor. Algunos dicen que habla de reencarnación, otros que se salta a la torera el cuarto muro y otros que es una métafora del jugador interfiriendo en una historia ya predeterminada, pero yo mismo lo veo como un comentario sutil sobre la verdadera naturaleza impredecible de la vida y el análisis en frío de a qué llamamos "monstruoso" o "fuera de lugar". Hay un personaje obsesionado con verte sufrir, otros que quieren que avances y no hieras a nadie, así que lo más correcto sería decir que la historia habla a grandes rasgos de la importancia de la humildad, felicidad y comprensión por los demás, ya que si tiendes una mano, todo acaba yendo bien; en cambio, ponerte en una mentalidad negativa y defensiva con todo lo que viene de fuera y percibir todo estímulo externo como amenaza podría acabar destruyendo tu propia humanidad. Un mensaje que, pensándolo fríamente ya no comparto tanto. La inocencia puede ser mortífera si confias en que todo irá bien y que no existen personas malas. Dudar y ser escéptico no es tan malo, y solo casi un año después de jugar a Undertale me he dado cuenta de que ya no me parece tan maravilloso, por eso esta re-edición pretende pulir mis opiniones al respecto.

¿He dicho que el juego tiene ya humor? Además usa su humor inicial para hacer un comentario muy sutil sobre la ética en la ciencia, y dada mi review de Sanitarium; siento que es una temática que solo me está interesando más y más a medida que juego a juegos. Al principio se nos menciona la "Determinación" como algo cómico cada vez que guardamos pues antes de guardar hay un comentario sobre algo que ocurre en ese lugar de guardado que acaba en ""x cosa" te llena de determinación" o "te da determinación". Este pequeño y cómico detalle que para muchos se puede hacer repetitivo hasta perder la gracia juega un gran papel ya que una vez completado el juego por primera vez en neutral se nos permite acabarlo de verdad en modo pacifista o genocida. En la senda genocida, los puntos de guardado pierden sus comentarios cómicos y simplemente dicen "Determinación" cada vez que limpias por completo el área de monstruos tras masacrarlos a todos, usando así "Determinación" en el sentido más literal de la palabra, en qué tu determinación por exterminar a toda una raza o tu mórbida curiosidad te empujan a actuar así. Mientras que en la senda pacifista, para evitar spoilers, "Determinación" se convierte en el nombre de algo mucho más siniestro y serio dentro del verdadero laboratorio de Alphys. No solo eso, sino que el juego te hace revisitar zonas previas para que veas los cambios que has causado. Cosas como mirarte al espejo al inicio del juego y otra vez casi al final del mismo y que ni tu propio personaje se reconozca o admita que ha cambiado pese a todo es una sensación peculiar. Si hay que ponerle una pega es que el movimiento es muy lento, no hay forma de mejorarlo y el backtrack es horrible, sobretodo cuándo al cabar en modo pacifista auténtico debes regresar A LA PRIMERA PANTALLA en la que empezaste el juego y ni con la ayuda del hombre o mujer del río se hace más tedioso. Una vez de nuevo en las ruinas dónde empezaste tu aventura tienes la única oportunidad de hablar con cierto personaje y es un momento muy bonito y emocional, pero si te vas corriendo a ver los créditos antes de esa conversación, pierdes la oportunidad de ver dicha escena por completo. No solo eso, sino que si en algún momento antes de hacer un reset de los datos de tu partida o un "reset verdadero" acabas en el final genocida, se te hace imposible lograr el auténtico final pacifista ya que le vendes tu alma al juego y esta se corrompe para siempre. Supongo que con el tema de vender tu alma a un juego debería explicar más, pero siento haber revelado ya demasiado. Quizá dentro de unos meses, cuándo el juego haya sido más olvidado me plantee hacer un podcast con unos buenos amigos que han completado también el juego y que siento pueden dar muchas opiniones al respecto en cuánto a misterios, historia y demás.

Y aquí empieza mi cambio de opinión. Parte de esto se debe al excelente análisis de Undertale por el youtuber inglés de escasísima popularidad: "whoisthisgit", que sé que no entenderá esto pero al que le agradezco con todo mi corazón que haya reflexionado sobre ello. Undertale será un juego que sí, sigo considerándolo precioso y bien hecho, y homenajea a muchos otros juegos y tradiciones además de darles un giro casi radical pero el problema es que con el debido detalle uno se da cuenta de que Undertale tiene un mensaje anti-completadores. Y yo con los juegos soy muy compulsivo y obsesivo, y si un juego me gusta quiero completarlo al cien por cien, pero Undertale te castiga por hacerlo, porque si vas a tomar la ruta genocida el final queda eternamente arruinado y ya no puedes volver al a senda buena. Algunos dirán que esto sirve para forzar un mensaje que era la idea detrás de Undertale: una larga travesía para hablar con el jugador sobre los estereotipos de la industria pero que termina resultando en una agridulce afrenta a todo lo que hace un videojuego. Sí, Papyrus y compañía nos parecerán encantadores y buenos y parecerán reales, pero no lo son, y ningún jugador debería sentirse mal por seguir sus instintos en el mundo de ficción virtual y defenderse y matar monstruos para subir de nivel, aunque en Undertale, LVL no signifique nivel. La página de Steam deja claro el punto del juego pero ¿Es el no querer escuchar al artista un castigo al alma que resulta en no poder apreciar su lado más hermoso? Sin duda ese debate transciende el mundo del videojuego y llega a campos como el cine o el arte, pero como no soy un experto en nada más allá que esto, mi hobby, debo mencionar la mayor debilidad de Undertale: quiere que lo juegues una vez (una segunda si cuentas el final de la ruta pacifista separado de la neutra) y ya está, no pretende que vuelvas pues te hace entender que si vuelves a jugarlo o borras partida para vivirlo de nuevo herirás las vidas de los personajes, te pone quieras o no en el papel del malo solo por querer volver a vivir las historias de personajes que amas, y siento que Toby Fox podría haber hecho un poco mejor, pues el jugador no debería sentirse culpable por querer revisitar su juego casi perfecto. Quizá si hubiera un aftergame pacifista dóne pasasen cosas insustanciales pero de la vida cotidiana de cada personaje, eso hubiera solventado ese problema.


En conclusión, Undertale es un juego que recomiendo encarecidamente a todo verdadero amante de una buena historia o de cómo funcionan los videojuegos que adore las expectativas subvertidas, ya que en ambos sentidos, si vas sin saber nada a este juego, hallarás algo memorable y magnífico. Por ello le doy mi puntuación de Mettaton EX sobre diez: complétalo hasta la médula, nena. Hazlo por el espectáculo. O no, no hagas la senda genocida, no seas un monstruo. A no ser que los personajes te caigan mal, entonces corre por tu cuenta no tener nunca más el final más bueno y verdadero.

¿Soy el único que ama a Mettaton? No puedo ser el único. Y Asgore.Pero no quiero hablar de los terribles fanarts eróticos del juego, así que olvidemos eso y dejemos que el recuerdo de Undertale sea el del juego indie que sedujo al mundo con su humor en el 2015.

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