martes, 24 de noviembre de 2015

Sanitarium







Max Laughton y sus demonios

No esperaba que en plena época de Halloween uno de mis impulsos fuera ir a Steam a gastar mi dinero en las jugosas ofertas que esta plataforma ofrece, pero tras ver al precio al que estaban algunos de los juegos caí irremediablemente en un juego que me había llamado la atención hacía varios meses: "Sanitarium". Al parecer el juego fue realizado por un grupo de estudiantes al más puro estilo de la vieja escuela en cuánto a realización de juegos, ya sabéis, cuándo en lugar de idiotas que creen que conocen al consumidor los que hacían los juegos eran idiotas que querían hacer no algo para vender sino para sentirse orgullosos de ellos mismos y su obra. Los viejos tiempos... El caso es que el resultado es una especie de thriller psicológico sobre un hombre que despierta con la cara vendada en un manicomio y debe adivinar qué diablos le ha pasado. Si hay que ponerle un género a "Sanitarium" es sin duda un Point & Click, o Aventura Gráfica como lo llamamos aquí en la tierra de las tortillas, la paella y la tortura animal. Sabiendo eso es deducible que en este juego no existe la opción de un Game Over, si "mueres" o pierdes, en una de las escasas situaciones en las que puede suceder eso, reapareces completamente sano y salvo echado solo unos pasos atrás, por lo tanto me alegra poder recomendar este juego a un público menos versado en el mundo de los videojuegos ya que las penalizaciones son inexistentes. Ahora bien ¿Podemos hablar de un videojuego sin apenas penalizaciones por "jugar mal"? Ciertamente estamos perdiendo un factor importante en el diseño de un juego si no existe la posibilidad de perder, por lo tanto quizá "Sanitarium" entre mejor dentro de la categoria de Novela Gráfica, aunque sea lo que sea, no voy a esconder esto durante más tiempo: yo estoy enamorado de "Sanitarium" hasta el punto en el que me planteo pedirle matrimonio. Carecerá completamente de desafío pero ya sea por sus controles arcaicos y obsoletos como por el fasciante cripticismo de algunos de sus puzzles, "Sanitarium" se siente de cabo a rabo como una experiencia muy entretenida y satisfactoria si uno se toma el tiempo de explorarla. No revelaré datos cruciales de la trama pero diré que no estamos todo el rato en el manicomio: alternamos entre nuestro protagonista Max y otros tres seres; Sarah, la hermana pequeña de Max que está encerrada en un circo de los horrores; Grimwall, un cíclope del cómic que leía Max de pequeño y que lucha contra una raza monstruosa de insectos y robots y, finalmente, Olmec, un dios azteca que debe poner fin a la rebelión de otro dios azteca, Quetzacoatl. Lo más intirgante del juego es que sufrimos tantas visiones de mundos extraños que empezamos a dudar como jugador si Max en realidad está en un manicomio o es todo fruto de su imaginación, sin embargo el juego, que espero analizar más profundamente en otra ocasión, tiene dos temas latentes: la ética de la experimentación científica y la lucha contra el poder establecido y qué limites debe tener esta, así como hasta dónde debe llegar el poder.



Para amenizar la estancia en los mundos psicológicos de "Sanitarium" nos acompaña una música increíble y muy memorable, quizá no de una calidad legendaria pero que se quedará pegada a tu cabeza cuándo pienses en el juego. Personalmente el estilo visual escogido no podría gustarme más y mezcla lo bastante bien colores vibrantes con tonos oscuros y decrépitos para demostrarte que, aunque todo puede llegar a niveles casi caricaturescos, hay algo que no está del todo bien en el mundo que te envuelve. Eso sí, el doblaje de voz es impresionantemente horrible: Max suena como Hank Hill de "King of the Hill" y hay personajes que parecen haber sido doblados por gente sin experiencia alguna. Por no mencionar que hay personajes que hablan demasiado flojo, y a Grimwall y Olmec se les nota mucho que los dobla el mismo actor que a Max tratando de sonar diferente. Pese a todo esto, en mi sincera opinión, el mal doblaje solo me hace disfrutar más y más de este juego ya que en la vida real no todos tenemos voces increíbles como las películas o juegos nos hacen creer, por lo que valoro mucho que haya un juego que, ni que sea por falta de presupuesto, usó voces menos utópicas y más tocando con los pies en el suelo. Además, el juego cuenta con FMVs para ciertos momentos y aunque la era de la primera Playstation nos enseñó a temer al FMV, en "Sanitarium" los han logrado mucho y parecen mucho más elaborados y menos estúpidos. Una de las quejas más habituales del juego es que Grimwall es un mal persoanje y un borde pero a mí Grimwall me gusta mucho como tipo duro cíclope y creo que no me gusta tanto Sarah, la niña pequeña que todos suelen amar de este juego. Eso sí, Olmec sí que se puede hacer molesto por su trato despectivo de los humanos. Al menos Max, el protagonista principal, es lo bastante seguro y suena lo bastante gracioso como para ser el mejor de los cuatro. Supongo que Grimwall y su capacidad de ser el que se mueve más rápido entre los otros tres lentorros es un gran positivo por mi parte.



A lo largo del juego conocerás a personajes memorables y otros más bien hijos de puta: Madre, el Dr. Morgan, Timber, Baldini, Meano Geno, Inferno, Gavin, los niños de Genet, la tribu azteca, los cíclopes que han sido mutados en insectos, los demás locos del manicomio... En general si tuviera que decir algo es que este juego está formado casi en su totalidad por una ambientación fascinante y que puede atraerte más o menos, pero no se puede negar que es algo único que muy pocos títulos consiguen. Conocer a los personajes, sus inquietudes, formas de hablar y demás y querer saber como funciona el mundo onírico que te rodea es suficiente como para engancharte, pero obviamente hay una parte mala: los puzzles que hay en el juego van de ridículamente fáciles a totalmente obtusos. La mayoría puedes llegar a aprenderlos de memoria con mucha facilidad haciéndolos solo una pequeña traba como meter una contraseña para seguir avanzando, sin embargo en el último puzzle del juego que haces como Max, que el señor te ampare, pues consiste en pulsar botones de forma aleatoria hasta que una determinada combinación de imágenes en línea se forme y se active la máquina. Exceptuando este y uno en que debes memorizar los rangos de varios espíritus de guerreros muertos y ordenarlos de más joven a más viejo, lo único que debería quedar es el gauntlet, que no es tan dificl y solo consiste en alternar entre Max, Sarah, Grimwall y Olmec para resolver puzzles. Luego viene el puzzle final que puede llevate media hora moviéndote al compás con una versión oscura de ti tratando de romper orbes en un laberinto que cambia todo el rato hecho de tinta negra. Sí, solo tendrá sentido si lo juegas. El caso es que el juego dura como muy poco siete horas, diez si eres como yo y buscas completarlo al cien por cien con todos los logros de Steam. Sin embargo, si tras una primera jugada de este juego de principio a fin te gusta, recomiendo ir a por la totalidad porque es muy entretenido, solo asegúrate de hablar siempre con todos los NPCs e investigar cada rincón de cada mapa o deberás empezar de nuevo, refiriéndome a los malditos logros "Limbo" y "You're Not Alone".



¿Veredicto? Le doy un "I couldn't find it" sobre diez: complétalo. Este juego me encanta y si te gustan las novelas de intriga que no quedan resueltas del todo, "Sanitarium" es para ti.

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