Max Laughton y sus demonios
No esperaba que en plena época de Halloween uno de mis
impulsos fuera ir a Steam a gastar mi dinero en las jugosas ofertas
que esta plataforma ofrece, pero tras ver al precio al que estaban
algunos de los juegos caí irremediablemente en un juego que me había
llamado la atención hacía varios meses: "Sanitarium". Al
parecer el juego fue realizado por un grupo de estudiantes al más
puro estilo de la vieja escuela en cuánto a realización de juegos,
ya sabéis, cuándo en lugar de idiotas que creen que conocen al
consumidor los que hacían los juegos eran idiotas que querían hacer
no algo para vender sino para sentirse orgullosos de ellos mismos y
su obra. Los viejos tiempos... El caso es que el resultado es una
especie de thriller psicológico sobre un hombre que despierta con la
cara vendada en un manicomio y debe adivinar qué diablos le ha
pasado. Si hay que ponerle un género a "Sanitarium" es sin
duda un Point & Click, o Aventura Gráfica como lo llamamos aquí
en la tierra de las tortillas, la paella y la tortura animal.
Sabiendo eso es deducible que en este juego no existe la opción de
un Game Over, si "mueres" o pierdes, en una de las escasas
situaciones en las que puede suceder eso, reapareces completamente
sano y salvo echado solo unos pasos atrás, por lo tanto me alegra
poder recomendar este juego a un público menos versado en el mundo
de los videojuegos ya que las penalizaciones son inexistentes. Ahora
bien ¿Podemos hablar de un videojuego sin apenas penalizaciones por
"jugar mal"? Ciertamente estamos perdiendo un factor
importante en el diseño de un juego si no existe la posibilidad de
perder, por lo tanto quizá "Sanitarium" entre mejor dentro
de la categoria de Novela Gráfica, aunque sea lo que sea, no voy a
esconder esto durante más tiempo: yo estoy enamorado de "Sanitarium"
hasta el punto en el que me planteo pedirle matrimonio. Carecerá
completamente de desafío pero ya sea por sus controles arcaicos y
obsoletos como por el fasciante cripticismo de algunos de sus
puzzles, "Sanitarium" se siente de cabo a rabo como una
experiencia muy entretenida y satisfactoria si uno se toma el tiempo
de explorarla. No revelaré datos cruciales de la trama pero diré
que no estamos todo el rato en el manicomio: alternamos entre nuestro
protagonista Max y otros tres seres; Sarah, la hermana pequeña de
Max que está encerrada en un circo de los horrores; Grimwall, un
cíclope del cómic que leía Max de pequeño y que lucha contra una
raza monstruosa de insectos y robots y, finalmente, Olmec, un dios
azteca que debe poner fin a la rebelión de otro dios azteca,
Quetzacoatl. Lo más intirgante del juego es que sufrimos tantas
visiones de mundos extraños que empezamos a dudar como jugador si
Max en realidad está en un manicomio o es todo fruto de su
imaginación, sin embargo el juego, que espero analizar más
profundamente en otra ocasión, tiene dos temas latentes: la ética
de la experimentación científica y la lucha contra el poder
establecido y qué limites debe tener esta, así como hasta dónde
debe llegar el poder.
Para amenizar la estancia en los mundos psicológicos de
"Sanitarium" nos acompaña una música increíble y muy
memorable, quizá no de una calidad legendaria pero que se quedará
pegada a tu cabeza cuándo pienses en el juego. Personalmente el
estilo visual escogido no podría gustarme más y mezcla lo bastante
bien colores vibrantes con tonos oscuros y decrépitos para
demostrarte que, aunque todo puede llegar a niveles casi
caricaturescos, hay algo que no está del todo bien en el mundo que
te envuelve. Eso sí, el doblaje de voz es impresionantemente
horrible: Max suena como Hank Hill de "King of the Hill" y
hay personajes que parecen haber sido doblados por gente sin
experiencia alguna. Por no mencionar que hay personajes que hablan
demasiado flojo, y a Grimwall y Olmec se les nota mucho que los dobla
el mismo actor que a Max tratando de sonar diferente. Pese a todo
esto, en mi sincera opinión, el mal doblaje solo me hace disfrutar
más y más de este juego ya que en la vida real no todos tenemos
voces increíbles como las películas o juegos nos hacen creer, por
lo que valoro mucho que haya un juego que, ni que sea por falta de
presupuesto, usó voces menos utópicas y más tocando con los pies
en el suelo. Además, el juego cuenta con FMVs para ciertos momentos
y aunque la era de la primera Playstation nos enseñó a temer al
FMV, en "Sanitarium" los han logrado mucho y parecen mucho
más elaborados y menos estúpidos. Una de las quejas más habituales
del juego es que Grimwall es un mal persoanje y un borde pero a mí
Grimwall me gusta mucho como tipo duro cíclope y creo que no me
gusta tanto Sarah, la niña pequeña que todos suelen amar de este
juego. Eso sí, Olmec sí que se puede hacer molesto por su trato
despectivo de los humanos. Al menos Max, el protagonista principal,
es lo bastante seguro y suena lo bastante gracioso como para ser el
mejor de los cuatro. Supongo que Grimwall y su capacidad de ser el
que se mueve más rápido entre los otros tres lentorros es un gran
positivo por mi parte.
A lo largo del juego conocerás a personajes memorables
y otros más bien hijos de puta: Madre, el Dr. Morgan, Timber,
Baldini, Meano Geno, Inferno, Gavin, los niños de Genet, la tribu
azteca, los cíclopes que han sido mutados en insectos, los demás
locos del manicomio... En general si tuviera que decir algo es que
este juego está formado casi en su totalidad por una ambientación
fascinante y que puede atraerte más o menos, pero no se puede negar
que es algo único que muy pocos títulos consiguen. Conocer a los
personajes, sus inquietudes, formas de hablar y demás y querer saber
como funciona el mundo onírico que te rodea es suficiente como para
engancharte, pero obviamente hay una parte mala: los puzzles que hay
en el juego van de ridículamente fáciles a totalmente obtusos. La
mayoría puedes llegar a aprenderlos de memoria con mucha facilidad
haciéndolos solo una pequeña traba como meter una contraseña para
seguir avanzando, sin embargo en el último puzzle del juego que
haces como Max, que el señor te ampare, pues consiste en pulsar
botones de forma aleatoria hasta que una determinada combinación de
imágenes en línea se forme y se active la máquina. Exceptuando
este y uno en que debes memorizar los rangos de varios espíritus de
guerreros muertos y ordenarlos de más joven a más viejo, lo único
que debería quedar es el gauntlet, que no es tan dificl y solo
consiste en alternar entre Max, Sarah, Grimwall y Olmec para resolver
puzzles. Luego viene el puzzle final que puede llevate media hora
moviéndote al compás con una versión oscura de ti tratando de
romper orbes en un laberinto que cambia todo el rato hecho de tinta
negra. Sí, solo tendrá sentido si lo juegas. El caso es que el
juego dura como muy poco siete horas, diez si eres como yo y buscas
completarlo al cien por cien con todos los logros de Steam. Sin
embargo, si tras una primera jugada de este juego de principio a fin
te gusta, recomiendo ir a por la totalidad porque es muy entretenido,
solo asegúrate de hablar siempre con todos los NPCs e investigar
cada rincón de cada mapa o deberás empezar de nuevo, refiriéndome
a los malditos logros "Limbo" y "You're Not Alone".
¿Veredicto? Le doy un "I couldn't find it"
sobre diez: complétalo. Este juego me encanta y si te gustan las
novelas de intriga que no quedan resueltas del todo, "Sanitarium"
es para ti.

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