miércoles, 2 de septiembre de 2015

Soul Calibur Legends



Soul Calibur: La Venganza de los Motion Controls
Soul Calibur es una serie de juegos de lucha donde se premia la precisión y la gracia que lo separa de los demás juegos de lucha es que todos los personajes usan espadas u otras armas como dagas, hachas o lanzas haciéndolo la fantasía erótica de los forofos del porno de combate armado, así que resulta un tanto cuestionable el hecho que un día Bandai Namco decidiera sacar un spinoff en la Wii en lo que lo más destacable es la imprecisión, conservando solo los saltos rígidos de todo juego de lucha. Mi teoría es que Shigeru Miyamoto estaba desesperado para demostrar el potencial del mando de la Wii que fue armado a las oficinas de Bamco y a punta de pistola les obligó a hacer un juego, entonces, uno de los directivos tuvo una visión del oscuro futuro que le esperaba a Soul Calibur tras sus últimas entregas en PS3 y 360 y decidió en nombre de todos que el juego sería de Soul Calibur pero con unos cuantos cambios. Ya que imagino que hacer un juego de lucha totalmente controlado por el wiimote y nunchuck hubiera sido un infierno y solo resultaría en réplicas del boxeo incluído en Wii Sports, decidieron hacer una especie de juego de aventuras que da la impresión de no ser lineal, sé que hoy en día se ridiculiza a cualquier persona que compara cualquier juego con Dark Souls, así que intentaré reducir el número de referencias, sin embargo este título posee ese parecido en el sentido en que al enfrentarse a los enemigos el escenario es importante (o lo sería si no ocurriera siempre en sitios amplios y aislados donde los problemas solo son otros enemigos) y en que los movimientos tienen peso (poco, mayormente poco) y te dejan susceptible a contraataques si te pasas todo el rato sacudiendo el mando como un idiota. Un positivo que sí he de reconocer es la ambientación histórica, en muchos mapas se vuelve simplón y aburrido sobretodo cuando estos se repiten pero al menos hay variedad: llanuras en pleno asedio y guerra, mansiones enormes, mazmorras de pirámide, montañas nevadas, montañas japonesas plagadas de ninjas, hay de todo para todos. 

El control del personaje es en tercera persona y lo movemos con el nunchuck lo que hay que resolver puzzles como activar palancas o poner cosas en su sitio o romper paredes frágiles, por lo que a veces se siente como la versión más light de Zelda posible y aunque hay variedad de movimientos y ataques (estocadas, cortes horizontales y verticales, ataques en salto...) agitar el wiimote en la misma dirección repetidas veces hará que usemos varios de estos, lanzando el concepto de precisión por la ventana como antes mencioné. El problema es que los niveles son lineales y no de una forma demasiado creíble, al menos en Final Fantasy XIII te hacían creer que podías ir a más sitios y no te metían en un pasillo. Creo. No he jugado a Final Fantasy XIII. Si eres fan de la historia de Soul Calibur, primero ¿Qué coño pasa contigo? y segundo; no debes preocuparte por nada. Esto es puro relleno, hay un chavalillo llamado Iska que quiere que nos creamos que no es malo que pide ayuda para derrotar a un emperador malvado que quiere tomar el mundo y le toca al parguela de Siegfried y los demás personajes de Soul Calibur la tarea de salvar el mundo de semejante caos y espero que te guste escuchar a tus personajes gemir todo el rato porque cada ataque siempre está vinculado al mismo gemido. Siempre. Eso hace que jugar con Astaroth sea un asalto sexual a tus oídos, por loque la mayor parte del tiempo me limité a usar a Sophitia y Taki por razones obvias. Un gran problema del juego son las trampas como pinchos que te piden que saltes por encima con el salto más rígido que ha visto el universo y que hace que los saltos de Sora en Kingdom Hearts 1 parezcan ágiles, rocas enormes que debes cortar con tu arma antes de que te aplasten o mis favoritos: flechas que salen de la pared y o bien las saltas con tu poder de la premonición o bien las bloqueas con una defensa a tiempo. Con el pequeño detalle de que la defensa te impide moverte y al recibir el impacto se prolonga tu parálisis solo dándote tiempo para que eventualmente recurras a la técnica del salto o a la técnica del "me importa una mierda, me comeré unas flechas". También hay movimientos especiales. Te pones en modo serio pulsando un botón del nunchuck, tu hoja brilla en las manos de tu personaje y desde ahí, con el maná que tengas das hostias potenciadas. Realmente solo es útil contra los jefes. Al menos el juego parece guay cuando te enfrentas a dragones gigantes. Luego descubres que la pelea con el dragón está reciclada y se te pasa.

De no haber tenido los infames motion controls, este juego hubiera sido un título mediocre, una réplica de God of War y Zelda pero como decide usar la tontería de la Wii de los motion controls su calidad se ve seriamente afectada y pasa de mediocre a malo, aunque con todo lo dicho, es un juego de mierda que me gusta. Su historia es mala, sus gráficos son sorprendemente pasables para un juego de Wii, su control es horripilante pero a veces aporrear cosas sin pensar mucho es lo que todos necesitamos, supongo que es uno de esos juegos que no es que sea tan malo que es bueno, sino que se puede disfrutar por tener una buena premisa ejecutada de forma pobre pero que logra salir a flote por los pelos, como contar un chiste del holocausto en una cena familiar. Ah, y Lloyd, de Tales of Symphonia aparece en este juego ¿Es bueno el juego? No soy muy de JRPGs. Con todo eso me temo que le daré una puntuación de "pan con pan" sobre "comida de tontos": el equivalente a una película de serie B en videojuegos y mecánicas.

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